asedio


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con asedio: asediado, asediar

asedio

(Del lat. obsidium < obsidere, instalarse enfrente < sedere, estar sentado.)
1. s. m. MILITAR Cerco, sitio o bloqueo el asedio duró varias semanas.
2. Molestia, fastidio no soporta el asedio constante de los periodistas.

asedio

 
m. Acción y efecto de asediar.

asedio

(a'seðjo)
sustantivo masculino
1. hostigamiento permanente que sufre una persona de parte de otra, de una cosa o situación asedio de los delincuentes en el barrio
2. militar sitio militar a un lugar ocupado por el enemigo impidiendo la salida y entrada asedio de una fortaleza medieval
Sinónimos

asedio

sustantivo masculino
Traducciones

asedio

siege, run

asedio

siège

asedio

assedio

asedio

cerco

asedio

الحصار

asedio

Обсада

asedio

包囲

asedio

포위

asedio

SM
1. (Mil) → siege (Náut) → blockade
2. (Fin) → run
asedio de un bancorun on a bank
Ejemplos ?
Semejaba un sutil y procaz asedio de maleficios que en cámara lenta intentaran opacar la luminosidad de aquella transparente región para dejarla adormecida en las sombras del mutismo, sin que nadie ni nada pudiera liberar de su oscuro encantamiento a la bella urbe despojada de un beso imposible.
La ministra juraba y perjuraba que ella tenía en perpetuo asedio a su marido para que diera un ministerio, si formaba Gabinete, al pobre Mariano, que era el hombre de mayor confianza que tenían.
En el asalto de Baza, de Málaga en el asedio, en otras altas acciones, y en muchos duros reencuentros, discurrió como perito, se mostró cual caballero, combatió como cristiano y se portó como bueno.
El jesuita Domenico Coleti en su Dizionario storico geografico della America meridionale, impreso en Venecia en 1771, dice: «CALLAO (Callaum, calavia).- Popolazione col titolo de cittá avuto nel 1671. Giorgio Spelberg fece l' asedio nel 1615, e Giacomo Germin, dito il Romito, nel 1624, ma ambidue inutilmente.
Discurro mi furor por tus entrañas e inmóvil tú, paja de hielo, bajo mi ardor, indiferente al beso, te abandonas a mis choques locos sin importarte mi tenaz asedio.
Cuando a los veinte años regresaron de Troya al fin los griegos (que el asedio duró diez años y otros diez pasaron cruzando el mar ventoso con gran tedio), vieron que las esposas que dejaron habían puesto a su ausencia ya remedio, y todas, elegido a algún muchacho, con él daban calor a su capacho.
Junto, tras esto, estaba figurado con el arnés manchado de otra sangre, sosteniendo el hambre en el asedio, siendo él solo el remedio del combate, que con fiero rebate y con rüido por el muro batido l’ofrecían; tantos al fin morían por su espada, a tantos la jornada puso espanto, que no hay labor que tanto notifique cuanto el fiero Fadrique de Toledo puso terror y miedo al enemigo.
No perdonasteis medio de acabar con nosotros: recurristeis a las más pérfidas artes. A más de 50000 hombres disteis u ocasionasteis la muerte en los últimos días de tan espantoso asedio.
Ni que decir tiene que tenemos pruebas documentales de la demolición de casas, el uso de aviones F-16, de la expulsión de personas y del arrancamiento de árboles, en particular de olivos, del traslado, el asedio y el hambre que sufren muchas personas, así como de las muertes de niños: todas esas son prácticas racistas y es obvio que Israel las lleva a cabo.
Continúan activas las agresiones y disputas en diversas partes del mundo: el conflicto en el Medio Oriente, el más explosivo de todos, donde todavía no ha podido obtenerse la paz, según lo han recomendado resoluciones de los principales Órganos de las Naciones Unidas; el asedio y la persecución contra Cuba; la explotación colonial; la ignominia del racismo y del apartheid; el ensanchamiento de la brecha económica y tecnológica entre países pobres.
Después de fatigarse un tiempo en vano tratando ambos que el otro caiga al prado (pues no era menos con el arma en mano éste que aquel o aquel que éste avezado), quiso primero el paladín cristiano hablar al español moro esforzado, como hombre que de fuego sufre asedio, se abrasa todo y no encuentra remedio.
¿Habéis de la memoria ya borrado del asedio de Albraca aquella tarde que en favor vuestro fui, solo y desnudo, contra Agricán y contra el campo, escudo?» Ella no responde y se atenaza viendo hasta ellos que Reinaldo viene, que al infiel ya de lejos amenaza, como ve que Bayardo al freno tiene, y conoce de Angélica la traza que en incendio amoroso lo sostiene.