Ejemplos ?
Bueno, en la noche mandé a averiguar dónde está el gobernador; con todos los alcaldes echándose palo, como se dice, y comiendo carne asada en uno de los latifundios más grandes del Guárico.
La comida fue soberbia. Un plato de pescado, carne asada, salchichas, una perdiz y un pudding. Vino, cerveza, y al final mistress Micawber nos hizo con sus propias manos un ponche caliente.
A las once los amigos se dirigirán al aposento de las muchachas donde se servirá el almuerzo consistente en chocolate o carne asada con vino español u otros reconfortantes manjares.
Le corta una teta y cauteriza con un hierro candente. La Desgrangés les dirá quién es el hombre que le cortó la teta que le falta y que está segura de que se la come asada.
Pero he aquí que los postigos no llegaban hasta lo alto de la ventana, y por ellos podía verse el interior. En el centro de la habitación había puesta una gran mesa, con vino, carne asada y un pescado de apetitoso aspecto.
Yo le daré de comer, buen viajero... Y la anciana sacó del su rancho, un cestón lleno de carne asada, de huevos de gallina cocidos, de perniles de gamos.
¡Que unos comen pava frita, »y otros la comen asada!» = Ella y él -«En cuanto Dios amanezca, »y canten las golondrinas, »y oigas la oración del alba, »alzaré la celosía.
Para evitarle gastos, su madre le mandaba cada semana, por el recadero, un trozo de ternera asada al horno, con lo que comía a mediodía cuando volvía del hospital dando patadas a la pared.
Podrán comer carne asada, cuando apriendan a enlazar; y no se puede negar que son muy aficionaos a echar un pial, y alentaos si se ofrece a trabajar.
Y pronto pudieron, alrededor del modesto fogón, encendido, quizá, sobre las mismas cenizas de las tolderías ancestrales, y donde cuecen ahora más locro que carne asada -objeto ya de lujo, en la reducida chacra-, filosofar a su gusto sobre lo que, andando, cambian las cosas, en este mundo.
Cuando aquella estuvo asada y servida en la mesa, Patroclo repartió pan en hermosas canastillas, y Aquileo distribuyó la carne, sentóse frente al divino Odiseo, de espaldas a la pared, y ordenó a su amigo que hiciera la ofrenda a los dioses.
Conoce Hayy el fuego y lo mantiene vivo en su cueva; aprende a comer carne asada y se ejercita en la caza y en la pesca Ocurrió cierto día que, al frotar por acaso unas cañas secas, prendióse fuego en el montón.