Ejemplos ?
En adelante volvió Dafnis por allí no pocas veces, valiéndose de otras artimañas, de modo que el invierno no se pasó del todo mal.
Hugo Mainel, en el siglo XVIII, seleccionó perros especiales que pudieran contrarrestar las artimañas del zorro y acosarlo a toda velocidad en campo abierto, impulsando este tipo de caza rapidísima.
Los cristianos, liderados por el señor de Tarragona Amat de Claramunt, incapaces de conquistar la población, se sirvieron de las artimañas de un traidor judío, que les ofreció la entrada al castillo.
Como si fueran a cambiar nuestras concepciones de lo que es real y lo que es irreal. Adornan sus doce pequeñas cancioncillas con artimañas poco fiables....
Dos hombres fueron designados para ir a traer de la espesura, la madera necesaria. A costa de artimañas y azogadas maniobras, los dos niños, Miguel y yo, fuimos incluidos en la expedición.
El cadáver de nuestro camarada Paniagua, pese a la custodia que se hizo de nuestra parte en la Clínica San Luis, fue finalmente robado por la fuerza a mediodía de hoy, y sabemos que, valiéndose de artimañas harto conocidas, pretende ahora el MNR hacerlo aparecer como una víctima movimientista.
Le anunció Yokaanam, ¿no te acuerdas? Aquel varón justo y penitente a quien degollaron, después de la impúdica danza de Salomé, por artimañas de la tetrarquesa.
Míster Copperfield, estoy segura de que usted sabe que ha sido siempre muy humilde. Era curioso ver cómo la madre usaba las antiguas artimañas, después de que el hijo las había abandonado como inútiles.
Ya en algún modo hemos procurado oponer las artimañas a la fuerza, y viendo cuán pocos elogios hemos merecido a la ingrata patria, que paga en desprecio y pullas nuestras vigilias, hemos dado en la flor de alabarnos los unos a los otros, tratándonos mutuamente de científicos y preclaros varones, por aquello de asinus asinum fricat, que quiere decir, el sapiente aplaude al sapiente.
El hombre antiguo dominaba a su esposa por la violencia; nosotros dominamos a las nuestras por medio de artimañas, que consisten en dejarlas ignorar todo lo que se refiere al matrimonio y a la vida, para pedirles luego un consentimiento falaz.
¡Y juro, por la selecta ciencia de tus artimañas, que irá con risas hurañas hacia tu esplín cuando muera, mi galante calavera a morderte las entrañas!...
La persecución había enseñado a Petrilla las artimañas necesarias a los esclavos, y contestó rápidamente: -No sé qué quiere usted decir.