artera

artera

s. f. Utensilio de hierro usado para marcar el pan antes de cocerlo.
Ejemplos ?
Su verdadera personalidad se vio rápidamente, en las negociaciones para eliminar la maldición de Peorth y también en los siguientes capítulos. Detrás de su omnipresente pequeñez y su sonrisa afilada, Hild es calculadora y extremadamente artera.
Sin embargo, la Comisión Nacional de Bellas Artes, de la que depende el Museo desde 1907, libra una guerra mezquina y artera contra el director para ganar poder sin autoridad, y obtiene su exoneración, el 19 de septiembre de 1910, gracias a la torpeza de un ministro que ni siquiera tuvo en cuenta que estaría de vuelta en su casa, por cambio de gobierno, tres semanas más tarde.
Como dice aquél trágico (Euripides), y por ello hace falta no complicarla, porque nada conviene menos a los espíritus de grandes aspiraciones que esta artera astucia
Protestamos en forma muy enérgica contra la labor villana y artera de Lázaro Cárdenas y de los individuos que lo rodean y que pretenden encubrir su incapacidad para gobernar...
Decía así: «Al huir de ti, traidora, recibo de ti un mensaje, que es, a fe, el postrer ultraje que me podías hacer. Lo que preguntas ahora con candidez tan artera, debe por la vez postrera respuesta mía tener.
En plena década del 70, después de tantos acuerdos y resoluciones de la comunidad internacional, en los que se reconoce el derecho soberano de cada país de disponer de sus recursos naturales en beneficio de su pueblo; después de la adopción de los Pactos Internacionales sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales y de la Estrategia para el Segundo Decenio del Desarrollo, que solemnizaron tales acuerdos, somos víctimas de una nueva manifestación del imperialismo. Más sutil, más artera, y terriblemente eficaz, para impedir el ejercicio de nuestros derechos de Estado soberano.
Han olvidado que nuestros soldados siguen aún combatiendo contra grupos de extremistas armados, que en la oscuridad hieren o matan en forma artera.
Quienes idearon o facilitaron la infiltración política de nuestros Institutos Armados, entregando secretos militares a los que preparaban la conjura final, ciertamente no ignoraban la gravedad de su conducta artera.
La aleve Envidia, la Calumnia artera, el velar noche y día en el volumen donde vivir, tras de su muerte, espera, la inaccesible perfección, del numen la abrasadora inextinguible hoguera, al poeta fatigan y consumen; y el furor sacro que jamás se calma le enferma el cuerpo y le devora el alma.
Yo quiero hablarles de los méritos que tiene esta Revolución, sencillamente, para que ustedes vean y comprendan mejor qué artera, qué miserable y qué injusta es la campaña que se ha desatado contra la Revolución Cubana.
V Anteos de la historia, los pueblos que el espíritu y la sangre llevan de aquella tribu aventurera que encadenó a su carro la victoria, ya los postre o abata, la corrupción o la traición artera, no mueren aunque caigan.
La infelice Rosalía, toda empapada, cubierta con el pañolón mojado que, o bien la ciñe y aprieta, o, agitado por el viento, le azota el rostro y flamea, volando ya desparcidas fuera de él las negras trenzas; falta de aliento, de vida, el alma rota y deshecha, asida de los sillares se aguanta inmóvil y yerta. Aparición de otro mundo, sílfida, a quien maga artera cortó las ligeras alas, la juzgaran si la vieran.