Ejemplos ?
Mientras la niña se entretenía con las monjas, que sacaban regalillos al través de la reja y se deshacían en fiestas y arrumacos, la mamá cuchicheaba con la abadesa acerca del asunto.
Forzoso es decir que Benedicta jamás paró mientes en los arrumacos del vecino, ni lo miró a hurtadillas y ni siquiera desplegó los labios para desahuciarlo, diciéndole.
Esperanzada en hallar salud para su hijo; segura de que sus bellaquerías, sus arrumacos, su ciencia pícara lo ganarían la voluntad y el parné de los castellanos.
n frío domingo antipático vi un lijoso y doliente enjambre: en un paseo aristocrático una manifestación de hambre. Fue en la Castellana elegante, jardín de modas y arrumacos, donde resuena extravagante la sandez de los currutacos.
Este, es decir, el jefe de estación, que es un mozo al estilo de Sierra Morena, con polainas, manta al hombro, faja, calañés y guitarra, sale trinando de ira, y no sé por qué, y gracias a unas coplas que entona y a los arrumacos que le hacen tres o cuatro jembras de saya corta con volantes, chaquetilla de alamares y clavel en las orejas, se calma un tantico.
después de todo no eres tan malo, sólo eres insoportable, y así, sin hablarnos no se te nota tanto, pero empezar de vuelta me cuesta mucho trabajo, en serio, ya estoy acostumbrada a que te hagas de cenar, veo mis programas de televisión, salgo con mis amigas, siento que hasta te quiero más de lo que mis amigas quieren a sus esposos, que andan con tantos arrumacos, sólo un favor, no le cambies, me podrías caer gordo.
Le besaba su boquita rosa perlada de gotas de leche, y le hacía arrumacos con mil divinas puerilidades que sólo las madres saben hacer.
Entre los trabajos de Montero destacan Chuchulucos y arrumacos para burgueses y Enamorado fantástico de plástico que retratan los temas de la liberación sexual y la existencia utilizando música de bandas psicodélicas de la época.
En la escena, Ismenia es un hombre, que se hace pasar por una mujer vestida de hombre para enamorar a una pastora. Aunque Ismenia sea un hombre, la pastora no lo sabe y a pesar de ello acepta el cortejo, los besos y arrumacos.
––preguntó esta. ––Para que dejéis de andar así, de bracete por la casa, y con cuentecitos al oído y carantoñas, arrumacos y lagoterías...
Su promotor también partió con un objetivo claro desde el primer momento: desmontar la imagen del autocine americano como un lugar donde las parejitas iban a hacerse arrumacos.
Son aves silvestres que no siempre se adaptan a vivir como la mascota de una familia, e incluso los pericos criados a mano nunca están completamente domesticados. Generalmente no toleran las caricias ni los arrumacos y suelen reaccionar picando cuando se intenta manipularlos así.