arrogante

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arrogante

1. adj. Que se comporta con arrogancia o soberbia con un arrogante gesto marcó sus diferencias con ellos. orgulloso
2. Que es valiente o decidido. airoso
3. Que es esbelto o gallardo tenía un porte arrogante y aristocrático. apuesto

arrogante

 
adj. Altanero, soberbio.
Valiente, alentador, brioso.
Gallardo, airoso.

arrogante

(aroˈγante)
abreviación
1. que se siente superior a los demás y los desprecia Este artista es un arrogante y no quiso responder la entrevista.
2. humilde que caracteriza a la persona que se siente superior Tiene una expresión arrogante y no nos mira cuando pasa.
Traducciones

arrogante

arrogant

arrogante

rogue, arrogant

arrogante

arrogant

arrogante

arogantní

arrogante

arrogant

arrogante

arrogant

arrogante

ylimielinen

arrogante

arogantan

arrogante

横柄な

arrogante

거만한

arrogante

arrogant

arrogante

arogancki

arrogante

arrogante

arrogante

arrogant

arrogante

หยิ่งยโส

arrogante

kiêu ngạo

arrogante

傲慢的

arrogante

арогантен

arrogante

ADJ (= altanero) → arrogant, haughty; (= orgulloso) → proud
Ejemplos ?
El poema tiene el alarde pindárico, el vuelo herediano, rebeldes curvas, arrogantes reboses, lujosos alzamientos, cóleras heroicas.
Vagabundear laberintos de la vida, recintos de la muerte, Contemplar los jardines de siluetas esbeltas y configuraciones armónicas y húmedas de tanta fuente. Admirar los molescos edificios que como péndulos del cielo ondulan arrogantes sus carnes de acero en invisibles giros.
"Las naranjas cesaron de crecer, y yo apenas si palpito a tus ojos para poder vivir este minuto. "Señor, mi temerario corazón que buscaba arrogantes quimeras, se anonada y te grita que yo soy tu juguete agradecido.
Nunca, porque late en lo más profundo de nosotros esta fuerza inconmensurable que nos hace vibrar y conmover cuando escuchamos las arrogantes marcialidades del himno que nos invita a defender nuestra tierra; cuando contemplamos estremecida por los aires la presencia del mayor símbolo de nuestras etnias, águila que devora una serpiente plasmada en un lienzo de tres colores: verde como el empuje ilusionado de los jóvenes; blanco como el alma sin laceria de la juventud; rojo como la pasión impetuosamente juvenil.
tal vez para que ninguna vaca invasora vaya a perderse entre aquellas formidables vitorieras que, cual las huestes napoleónicas, han sepultado las mafafas, confundido los achirales, invadido hasta el cogollo los arrogantes platanales, puesto en duda la existencia de los chiqueros, borrado las fronteras y enredado la geografía de aquellos continentes.
-No te di razón ninguna para hablarme así -añadió Carlos, con visibles esfuerzos por refrenar sus arrogantes instintos, supeditándolos a una prudencia conveniente.
El lado de Timbra lo obtuvieron por suerte los licios, los arrogantes misios, los frigios, domadores de caballos, y los meonios, que combaten en carros.
Temió verse encerrado dentro de un fuerte círculo por los arrogantes teucros, que en gran número y con valentía le enderezaban sus lanzas; y aunque era corpulento, vigoroso e ilustre, fue rechazado y hubo de retroceder.
Las cuadras estaban llenas de arrogantes caballos y de bonitas jacas cubiertas de hermosos caparazones de oro y bordados; y por cierto no eran los caballos los que atraían las miradas de los que visitaban aquel sitio, sino un señor asno, que en el punto mejor y más vistoso de la cuadra erguía con arrogancia sus largas orejas.
El blanco y sonrosado color de su tez, los arrogantes perfiles de su cara y su espléndida juventud, unido todo a cierto aire de grandeza realzada por la modestia, que era espejo del alma, enloquecieron de amor al príncipe.
Pronto fue completamente revelado lo que los eclesiásticos y filósofos del viejo mundo nunca habrían creído, que la naturaleza humana en sus cualidades esenciales es buena, no mala, que los hombres por su natural intención y estructura son generosos, no egoístas, compasivos, no crueles, comprensivos, no arrogantes, parecidos a Dios en sus aspiraciones, cuyo instinto posee los más divinos impulsos de ternura y autosacrificio, imágenes de Dios de hecho, no las parodias de Él que habían sido.
Tú, Menelao, toma por esposa en tu morada á otra mujer, ya que los Dioses, á causa de la belleza de ésta, han suscitado tantos asesinatos entre helenos y frigios, con el fin de librar á esta tierra de una multitud de hombres arrogantes.