Ejemplos ?
Id a ver las ahora en la mortal epidemia que está diezmando al pueblo, id a verlas, desafiando al contagio, arrodilladas a la cabecera de los enfermos en la miserable morada del pobre, donde su abnegación ha de quedar ignorada; contempladlas allí, y postraos y adoradlas.
Por fin, instruida en cuanto a mi papel y guiándome por el estado de su pito, que observaba con gran atención sin tocarlo, en una de sus arrodilladas le suelto mi cagada en las narices.
Tenía cerrados los ojos: Su cabeza desaparecía en el hoyo de las almohadas, y su corvo perfil de patricio romano destacábase en la penumbra inmóvil, blanco, sepulcral, como el perfil de las estatuas yacentes. En el fondo de la estancia, donde había un altar, rezaban arrodilladas la Princesa y sus cinco hijas.
Cuando la oscuridad de la capilla se fue aclarando a sus ojos, ya acostumbrados a la penumbra, distinguió el grupo de mujeres que en un rincón arrodilladas formaban corro junto a un confesionario.
Cuando las mujeres hubieron escuchado el discurso de la joven, salieron presurosas al encuentro de Nuestra Señora Santa María, la llevaron a su casa, y, arrodilladas en su presencia, le dijeron, llorando: ¡Oh Nuestra Señora Santa María, compadécete de tus siervas!
De noche, un hombre toca un botón, los dos alambres de la luz se juntan, y por sobre las máquinas, que parecen arrodilladas en la tiniebla, derrama la claridad, colgado de la bóveda, el ciclo eléctrico.
Don Carlos las escuchaba en pie, rodeado de su séquito, vuelto el rostro hacia el fraile predicador. Doña Margarita y sus damas permanecían arrodilladas.
Presididos en primer término por las imágenes arrodilladas de San Juan, la Virgen y San Pedro, ocupan el resto del relieve las cabezas de los apóstoles (en la parte derecha se acusa un desperfecto que ha ocasionado la desaparición de una de las cabezas); el grupo se sitúa a ambos lados de la roca del monte de los Olivos donde quedan impresas las huellas de Cristo.
María de hecho, según los evangelios apócrifos, había crecido en el Templo de Jerusalén (es decir, con un estilo de vida casto, parecido al de las monjas) y cuando llegó a la edad de matrimonio, fue dando a cada uno de los pretendientes una rama seca, a la espera de un signo divino: el único que floreció, fue el de José. A la derecha, se ve un grupo de mujeres arrodilladas que observan en oración la ceremonia.
Su tamaño excede del marco de la pintura. El manto de la Virgen se tiende, protector, hacia las figuras arrodilladas a la izquierda.
Visiones de oro y turquesa de la serpiente poderosos dios Quetzalcoatl colindan pictografías primitivas en las que un buitre y un cráneo, lo que sugiere la muerte, se realiza a costa de figuras arrodilladas.
Hacia el año 1517, efectuó unas obras de mejora en la planta baja del palacio Medici Riccardi, donde se cerraron los arcos de la loggia (galería) que se habían construido en la esquina de la Via Longa y la Vía de'Gori, con lo que resultaba una arquitectura más cerrada y más compacta del edificio. Se colocaron también unas ventanas que Vasari denominaba inginocchiate (arrodilladas).