Ejemplos ?
El problema alemán no puede arreglarse si no es con la participación directa en las negociaciones de la República Democrática Alemana, con plenos derechos.
Apenas vio salir a su madre, tal como estaba, reliada en el mantón, sin arreglarse siquiera el espléndido cabello, salió al campo por la puerta del corral.
Virginia se colocó ante el gran espejo de un ropero para arreglarse con más armonía el sencillo collar que adornaba su cuello de Venus.
Si después ella quiere arreglarse con nosotros para hacernos algún trabajo en su casa, muy bien; si no le conviene, también muy bien».
La razón y el sentimiento hacían de los dos jóvenes dos futuros esposos recíprocamente enamorados y felices. Las cosas no tardaron en arreglarse.
Hacia las nueve entró en la casa para arreglarse, y al mismo tiempo apareció Alphonse, bien ajustado en su traje nuevo, con guantes blancos, zapatos de charol, botones cincelados y una rosa en el hojal.
Los comerciantes de cada una de las dos Repúblicas que a la sazón residan en territorio de la otra, podrán permanecer doce meses los que residan en el interior, y seis meses los que residan en los puertos, para recoger sus deudas y arreglar sus negocios; durante estos plazos disfrutarán la misma protección y estarán sobre el mismo pie en todos respectos que los ciudadanos o súbditos de las naciones más amigas; y al espirar el término, o antes de él, tendrán completa libertad para salir y llevar todos sus efectos sin molestia o -- embarazo, sujetándose en este particular a las mismas leyes a que estén sujetos, y deban arreglarse los ciudadanos o súbditos de las naciones más amigas.
El azúcar en polvo incluso le pareció más blanco y más fino que en otros sitios. Después, las señoras subieron a sus habitaciones a arreglarse para el baile.
Artículo 94.- Todos los actos de los Ministros debe arreglarse a esta Constitución y a las leyes; su responsabilidad personal no se salva por orden del Presidente aunque la reciban escrita.
-replicó miss Mowcher, deteniéndose para darle una palmadita en la cara-. Para arreglarse él solo los bigotes, ¿sabe? Había en la tienda una mujer de cierta edad, un verdadero grifo que nunca había oído aquel nombre.
-Pos es mu fácil; yo quise castigar a Joseíto, pero no que el otro guasón se gozara con sus parneses, y, por lo tanto, lo que yo jice fue decirle a Juan: «Pos mire usté, so lila, to puée arreglarse.
Y el pescador acabó de arreglarse pensando en aquel pescadote, un solitario que, separado de su manada, volvía, por la fuerza de la costumbre, a las mismas aguas del año anterior.