arrebato


También se encuentra en: Sinónimos.

arrebato

1. s. m. Enfado momentáneo con pérdida del control sobre uno mismo no soporto sus arrebatos de furia. pronto, enajenamiento
2. Éxtasis, estado anímico dominado por una pasión. arrebatamiento
3. arrebato y obcecación DERECHO Pérdida momentánea del dominio de sí mismo que constituye una de las circunstancias atenuantes de los delitos.

arrebato

 
m. Arrebatamiento.

arrebato

(areˈβato)
sustantivo masculino
1. furia repentina y pérdida de control Me golpeó en un arrebato de ira.
2. sentimiento positivo dominado por la pasión En un arrebato de felicidad se puso a cantar en la calle.
Traducciones

arrebato

SM (= ira) → rage; (= éxtasis) → ecstasy, rapture
en un arrebato de cólerain an outburst of anger
en un arrebato de entusiasmoin a sudden fit of enthusiasm

arrebato

m. fit; temporary insanity.

arrebato

m (emocional) (emotional) outburst
Ejemplos ?
Ten, pues, cuidado de que ahora mismo no la emprenda contra mí y se deje llevar de un arrebato de este género; procura que haga la paz conmigo o protégeme si quiere entregarse a alguna violencia, porque tengo miedo de su amor y de sus furores celosos.
Sin duda, de acuerdo con sus hábitos, Wyatt se entregaba a uno de sus caprichos, dejándose llevar por un arrebato de entusiasmo artístico, y abría la caja oblonga a fin de regalar sus ojos con el tesoro pictórico que encerraba.
Pero aquellos que no hayan cometido más que faltas que pueden ser expiadas, aunque muy graves, como la de haberse dejado dominar por la ira contra su padre o su madre o haber matado a alguien en un arrebato de cólera y que han hecho penitencia toda su vida...
¿Por qué la dejaban encerrada cuando había música? En repentino arrebato golpeó la puerta, que por fuera tenía echado el cerrojo.
Cuando al día siguiente fue Carapulcra en busca del compañero para dar principio al balance, se encontró con que el pájaro había volado, y por única existencia la garrafa de los peces. Púsose el lego furioso, y en su arrebato cogió la garrafa y la arrojó a la acequia diciendo: -¡A nadar, peces!
Y ahora, procure el lector formarse una idea de mi asombro, de mi fantástico asombro, de mi delirante arrebato del alma, cuando luego de mirar furtivamente en rededor, dejó ella que sus ojos resplandecientes se posaran en los míos, y con una sonrisa que descubría las blancas perlas de sus dientes, hizo dos claros aunque leves movimientos afirmativos con la cabeza.
En el segundo, no se ignora que después de trabada la contradicción, y por más agrio que sea el motivo que arrastró hacia ella, existe la posibilidad de que las armas vuelvan a descanso y la seguridad de que, de cualquier modo, pasará el arrebato sin dejar rastros de venganza o rencor en las almas.
Ya en pie, mostró sus desnudas encías, y concluyó la función quitándose el sombrero y con él una valiosa peluca de rizos negros, y, allí mismo, sobre postizos y rellenos, en una especie de arrebato de cólera, bailó un fandango.
No podemos dormir porque nuestra conciencia vela en la noche del infortunio para mostramos el cuerpo ensangrentado de la patria, abandonado al diente del chacal, al corvo pico del buitre, al feroz arrebato del sayón.
Los diputados aquí reunidos, la representación nacional respondió pidiendo casi todos la palabra ante lo que pareció ser el arrebato, la pretendida capitalización de un drama en el beneficio de un interés particular y eso no puede ser, no debe ser, no permitirémos que sea la voz nacional.
", surgió entre los dos hermanos la discordia, pues cada cual pretendía, alegando por lo suyo, que la frase debía interpretarse agregándose el inclusive que omitiera el redactor, y emprendieron uno de esos litigios que enriquecen a varias generaciones de abogados y que habría terminado por arruinarlos, si cuando les propusieron una transacción la misma intransigencia que iba a hacerles gastar un dineral por un pedazo de tierra improductiva no les dictara, en un arrebato simultáneo: "O todo o nada".
Hay que añadir gente elegante presurosa por comprar una propiedad cuyo precio sobrepasa sus posibilidades, pero que consideran lógica y fríamente el tiempo de vida que les queda a sus padres o a sus suegras, octogenarias o septuagenarias diciendo: «Antes de tres años heredaré seguramente, y entonces...» Un asesino nos desagrada menos que un espía. El asesino lo es quizá por un arrebato de locura, puede arrepentirse, ennoblecer.