Ejemplos ?
Hoy he propuesto a Leocadia llevármela a la hacienda, pero ha sido machacar en frío; porque ella, que es argumentadora y más fina que tela de cebolla, me ha salido con la antífona de que, sin licencia del padre Gonzalo, no me seguirá ni hecha cuartos.
Algo rudos en la forma, su rudeza no es más, en general, que la del sentido común, ese mal criado, que no cree necesario ponerse guantes para derribar de un puñetazo a la dialéctica más argumentadora, a la más seductora diplomacia.