Ejemplos ?
Ha sido libretista y realizador del programa “Hablemos de Música”, de Caracol Radio de Colombia; reportero gráfico, corresponsal y redactor de planta de la Revista Cromos de Bogotá; argumentador y guionista en el Escritorio Cinematográfico de Gabriel García Márquez, en los Estudios Churubusco Azteca de México; guionista, realizador y editor en la Unidad de Televisión del Ministerio de Cultura de Colombia; profesor de la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle, de Cali Colombia; y director de la Unidad de Televisión de la Comisión Vida, Justicia y Paz, de la Arquidiócesis de Cali, bajo la dirección del asesinado obispo Isaías Duarte Cancino.
Para él, en una argumentación directa, un sujeto argumentador presenta explícitamente una tesis u opinión y expone una serie de argumentos o razones lógicas que deben desembocar en una conclusión que confirma la tesis propuesta.
Las condiciones de propiedad son las características que tiene que reunir el destinatario a quien se dirige el argumentador, es necesario conocerlas para que el argumento sea efectivo.
Las condiciones de legitimidad tienen que ver con la autenticidad de la figura del argumentador. De acuerdo con las condiciones de propiedad, en primer lugar se argumenta partiendo de que el otro no adhiere a la tesis pero puede llegar a convencerse de ella.
Si los escépticos no aceptan esa responsabilidad, el argumentador falazmente asume que no se necesita prueba de la afirmación en cuestión.
El argumentador también debe suponer que el otro puede ser persuadido mediante una argumentación adecuada: si encuentra resistencia será posible desplegar las estrategias persuasivas necesarias para hacerlo cambiar de opinión.
En cuanto a las condiciones de legitimidad, a veces, cuando el argumentador no está seguro de que el otro confía en su legitimidad, puede apelar a enunciados justificativos.
En 2009, el diario de México lo consideró “el más citado de los defensores de Israel”, y lo llamó “el orador y argumentador más brillante en nuestro idioma”.
(conclusión) El argumentador asume que la situación de un grupo de personas debe de ser satisfactoria, simplemente porque no ha sido expresada ninguna queja sobre esa situación.
Por supuesto, al pronto trastoca lo sagrado e irónicamente lo lanza al lector para ver o experimentar cómo reacciona: lo lanza a su cara por si, en ella, se perturba o se disipa.” Su teatro opera bajo situaciones y no de sucesos; predomina el lenguaje de la imagen a diferencia del discursivo y argumentador.
Su nombre hace alusión a que el argumentador no combate los argumentos contrarios, sino una imitación falsa y vulnerable de los mismos (el «hombre de paja») a fin de dar la ilusión de vencerlos con facilidad.:A: Creo que es malo que los adolescentes vayan solos de vacaciones.:B (refutación falaz): Obligar a nuestros hijos a quedarse encerrados en casa es perjudicial para su desarrollo emocional.
Dotado Castillo de carácter burlón y epigramático, no desperdiciaba ripio ni oportunidad para armar disputa al reverendo, que era gran argumentador y ergotista insigne.