argot


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argot

(Voz francesa.)
1. s. m. LINGÜÍSTICA Lenguaje especial que usan personas de un mismo oficio, actividad o ámbito social argot teatral; argot médico.
2. Jerga, jerigonza.

argot

 
m. Jerga, jerigonza, germanía.

argot

(aɾ'γot)
sustantivo masculino
jerga especial entre personas de igual profesión, oficio o grupo social argot policial, argot de la droga
Sinónimos

argot

sustantivo masculino
jerga, jerigonza, germanía, caló, lunfardo (Argentina).
La germanía es concretamente el habla de los pícaros y delincuentes en los siglos xvi y xvii; pero el Diccionario de la Real Academia extiende esta denominación a todas las épocas. En los siglos xix y xx, la germanía confunde sus límites con el caló, o el lenguaje de los gitanos. En Buenos Aires se llama lunfardo al habla de los maleantes.
Traducciones

argot

argot

argot

Gaunersprache, Rotwelsch

argot

slango

argot

argot

argot

szleng

argot

gergo, argot

argot

argo

argot

[arˈgo] SM (argots (pl)) → slang
argot pasotadropout slang
Ejemplos ?
Según los datos que me han proporcionado los entendidos en estas materias, Geseres es una palabra netamente hebrea, derivada del verbo goiser, y su más aproximada traducción es fatalidad. El argot popular judío ha desnaturalizado esta significación, sustituyéndola por la de «lamentaciones y quejas».
Pero el facultativo.la tranquilizó en la misma forma que la primera vez, exponiendo que se trataba del mismo caso: «Ahora, como antes, se trata de una afección unilateral, y lo mismo que antes curó en un lado, curará ahora en el otro.» Y empleando la palabra Geseres en el sentido que le da el argot popular judío, añadió: «¿Ve usted cómo no había motivo para tantos temores y lamentaciones?
Detrás de la palabra mais se esconde, a más de una alusión a una exposición recientemente inaugurada, las palabras siguientes: Meißen (una porcelana de Meißen que representaba un pájaro), Miss (la institutriz de sus parientes había partido para Olmütz), mies (que en el argot humorístico judío significa «malo»).
No importa, cuente conmigo; uno de estos días me dejo caer en Rouen y ya verá cómo hacemos rodar los monises, En otro tiempo el boticario se hubiera guardado muy bien de emplear semejante expresión; pero ahora le daba por hablar en una jerga alocada y parisina que encontraba del mejor gusto; y como Madame Bovary, su vecina, interrogaba con curiosidad al pasante sobre las costumbres de la capital, hasta hablaba argot para deslumbrar...
Las Illustrations de Du Bellay, el Aristóteles Peripoliticón y el Cymbalum mundi le parecían muy flojas al lado de la Jerga, seguida de los Estados Generales del reino del Argot, y de los diálogos del pícaro y el tunante, escrita por un papanatas e impresa en Tours con autorización del rey de Thunes, Fiacre el Embalador, Tours, 1603.
Ya sé que ellos, los militares silenciosos y abnegados, han sido lo que en el argot despreciable de nuestros regidores se llama «el resorte de la ley».
En Funes el memorioso, Jorge Luis Borges afirmó que el lunfardo no es un auténtico argot: «Yo tengo la impresión de que el lunfardo es artificial.
Tomando en cuenta exclusivamente el argot popular de El Salvador, explicado anteriormente, el nombre de la pandilla vendría a significar de manera simple: pandilla salvadoreña.
Es un término originariamente anglosajón y, según el glosario de argot hacker «Jargon File», en sus inicios parece ser que se refería a un fanático de un personaje de carnaval que «arrancaba la cabeza de los pollos».
El argot críptico, por el contrario, no se limita a términos de oficio, sino que sustituye los usuales por otros que designan la misma cosa.
Porro es un término del argot para un cigarrillo enrollado con cannabis. Los papeles de fumar son el medio más común para enrollar en los países industrializados; sin embargo, el papel marrón, cigarrillos con el tabaco removido, bidis con el tabaco removido, papel de calco, recibos del cajero automático, las hojas del árbol de mango y el periódico se utilizan comúnmente en algunos países en vías de desarrollo, y por los fumadores más pobres en los países del primer mundo.
Autor de El asesino de Zaragoza, desternillante novela donde un psicópata va asesinando a todos los poetas de la ciudad iniciándose una anténtica contrarreloj, y El rock de la dulce Jane, divertidísima sátira de las peores perversiones (necrofilia, pedofilia y moda de la magia negra) con la que ganó el Premio de Novela Villanueva del Pardillo 2005. Conjuga el suspense y el humor con un manejo del argot de las tribus urbanas brillante y sorprendente.