argolla

(redireccionado de argollas)
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argolla

(Del ár. al-gulla, collar, esposas.)
1. s. f. Aro grueso de metal usado como asidero o amarre sujetó la caballería a la argolla de la pared.
2. Sujeción o dependencia en que una persona está respecto a otra.
3. JUEGOS Juego consistente en hacer pasar unas bolas de madera por una argolla clavada en tierra.

argolla

 
f. Aro grueso de metal.
Juego que consiste en hacer pasar unas bolas de madera por una argolla clavada en tierra.
(Amér.) Anillo de matrimonio.

argolla

(aɾˈγoʎa)
sustantivo femenino
aro grueso de metal para amarrar Compré argollas para colgar la cortina nueva.
Sinónimos

argolla

sustantivo femenino
aro, anilla, arete, ajorca.
Arete y ajorca son argollas de metal precioso, usadas generalmente como adorno en las mujeres.
Traducciones

argolla

ring, knocker

argolla

Ring

argolla

anello

argolla

ring

argolla

anel

argolla

пръстен

argolla

argolla

argolla

Ring

argolla

טבעת

argolla

リング

argolla

Ring

argolla

วงแหวน

argolla

SF
1. (= anilla) → ring; (para caballo) → hitching ring; (= aldaba) → door knocker; (= gargantilla) → choker; [de servilleta] → serviette ring (LAm) (= anillo) [de boda] → wedding ring; [de novios] → engagement ring
cambio de argollas (Cono Sur) → engagement
2. (Dep) a game like croquet
Ejemplos ?
Cuando mide la fuerza de sus brazos, Entre solaz pueril, con sus iguales, Los oprime y ahoga con abrazos: Son sus manos argollas de metales.
Artículo 374 —El luto para las banderas y estandartes será un lazo de crespón negro, de diez centímetros (0.10 metros) de ancho, cuyos extremos colgantes tendrán el doble de la longitud de las argollas; este lazo se prenderá en el cruce de la moharra.
Llevado, por lo tanto, de su gran discreción paternal, ordenó, por santa obediencia, que todos aquellos que tuviesen cilicios o argollas de hierro se los quitasen y los trajeran delante de él.
¡Garfios, hierros, zarpas, que sus carnes hiendan tal como se hienden quemadas gavillas; llamas que a su gajo caduco se prendan, llamas de suplicio: argollas, cuchillas!
Sobre su espalda caía en perfumadas trenzas su cabello negro, ceñido a la sien por la diadema de oro. De su nariz y orejas pendían argollas del propio metal, y ornaban su garganta...
- IV - Está la torre que habita don Mendo, junto al Esgueva, en una colina obscura, sin árboles y sin hierba, sin foso que la circunde, sin torres que la defiendan, desmantelados los muros, derribadas las almenas. Asido con dos argollas entre dos postes de piedra, tiene un puente levadizo suspendido en dos cadenas.
Capítulo II Efectos prohibidos Artículo 1º: Queda prohibida la introducción en la Provincia de los efectos siguientes: herrajes de fierro para puertas y ventanas, alfajías, almidón de trigo, almas de fierro para bolas de campo y belas hechas, toda manufactura de lata ó latón, argollas de fierro y latón...
Acto continuo se metió de cabeza en las argollas y barras en que se introducen los pies, miéntras su amigo, el juez de campaña, no hallaba qué hacerse de terror.
De repente las argollas de bronce de las cortinas que cerraban la estancia se deslizaron sobre su varilla, y un anciano de aspecto severo, ataviado con un amplio manto marrón, apareció en el umbral.
La cabezada, las riendas, las estriberas, todo venía lleno de presillas y de argollas, y los pies finos y elegantemente calzados de don Ruperto, descansaban en unos estribos enormes de brasero, todo labrados, que dejaban boquiabiertos a los compañeros, extasiados ante semejante lujo.
¡Oh Dios, y qué hombrecitos había allí pintados de las señales de los azotes que les daban, las espaldas negras de las heridas y palos, con unos enjalmillos más para cobertura que vestidura; otros solamente en paños menores cubiertas sus vergüenzas, y tan rotos que casi todo se les parecía; herrados en la frente y argollas de hierro en los pies; las cabezas trasquiladas, los ojos pelados y comidas las pestañas del humo y hollín de la casa; por lo cual, todos tenían los ojos muy malos y blanqueaban con la ceniza sucia de la harina, como cuando los luchadores que quieren luchar se polvorean con tierra!
Por un breve momento, por el tiempo que sea, he tomado en préstamo de quienes nos guían con su sabiduría y su fortaleza, ajorcas de plata, argollas, y piedras preciosas, CHALCHIHUITE, JADE.