Argentina

argentina

(Derivado del lat. argentum, plata.)
1. s. f. BOTÁNICA Planta rosácea vivaz, de flores amarillas. plateada
2. ZOOLOGÍA Pez teleósteo con espinas que brilla como la plata.
NOTA: Nombre científico: (Potentilla anserina.)

argentina

 
f. bot. Planta perenne de la familia rosáceas (Potentilla anserina), de hojas plateadas y flores amarillas.

Argentina (República Argentina)

 
Estado de América del S. Limita con Bolivia, Paraguay y Brasil al N, Uruguay al NE, el océano Atlántico al E y Chile al O. Su extensión es de 3 761 274 km2 con un total de 42 600 000 h. La capital es Buenos Aires. La moneda y el idioma oficiales son, respectivamente, el peso argentino y el español. La religión mayoritaria es el catolicismo. Argentina es el segundo estado más extenso de América del Sur después de Brasil. País llano y extenso que se alarga de N a S desde el trópico hasta tierras australes. Su límite E lo forman las irregulares costas del Atlántico, de casi 4 000 km de extensión. El perfil costero argentino está repleto de golfos, cabos, penínsulas y bahías. Las llanuras y planicies son el espacio físico predominante. Destacan el Chaco, la Pampa y la Patagonia. Los Andes Centrales siguen toda la frontera con Chile y contienen las mayores alturas de todo el continente: el Aconcagua (6 959 m) y el Bonete (6 872 m). Diversidad de climas, dada la gran extensión latitudinal del país y las importantes diferencias de altitud: plenamente tropical en el NE, donde el entorno vegetal es selvático; extremado y estacionalmente muy variado en las llanuras del Chaco, con paisaje tipo sabana y abundancia de árboles quebrachos; templado, tendiendo a cálido, en la Pampa, donde predominan la hierba baja y el matorral; templado y húmedo en la zona N de la Patagonia, pero frío hacia el S, con vegetación de fría estepa en las zonas interiores y en el S, y repleta de árboles frutales, prados y bosques caducifolios en el N. Compleja red hidrográfica. Destacan las cuencas del Plata y la patagónica. La primera acoge los mayores y más caudalosos ríos del país (Paraná y Uruguay), por lo que es la segunda cuenca del continente después de la del Amazonas. Los ríos patagónicos son más cortos y discurren siempre desde los Andes hasta el Atlántico. Predomina la etnia europea, sobre todo latina. Reducido mestizaje (3%) y minoría aborigen (20-30 000 individuos). Población desigualmente distribuida: el área de Buenos Aires, en escasos 3 500 km2 (un 0,13% del territorio) concentra a un tercio de los habitantes. Argentina posee ingentes recursos naturales que le confieren una gran riqueza agrícola y ganadera, grandes posibilidades en la extracción de minerales y autosuficiencia energética (gas y petróleo). Notable base industrial. Sin embargo, a causa de los sucesos políticos de las últimas décadas y la herencia de una ya tradicional mala gestión, el país se vio sumido, en las décadas de 1970 y 1980, en una gravísima crisis que tuvo consecuencias sociales muy negativas (privatización de los servicios básicos, etc.). Aunque se recuperó en la década de 1990, la recesión volvió a afectar al país ya en los últimos años del s. XX.
hist. Antes de la colonización española, los únicos indígenas con una organización social territorialmente definida fueron los araucanos y los pueblos andinos quechuas y aymaras, estos últimos vinculados al mundo inca. La primera etapa de exploración y conquista de Argentina empieza con el descubrimiento en 1516 del estuario del Río de la Plata por Juan Díaz de Solís, quien se adentró por primera vez en él buscando un paso entre el océano Atlántico y el Pacífico. En 1527 otra expedición, capitaneada por Sebastián Cabot, remontó ya el río Paraná y fundó en sus orillas el primer asentamiento colonial de Argentina, el fuerte Sancti Spiritus. A lo largo del s. XVI se siguió explorando y colonizando el territorio, en el que se fundaron las principales ciudades que actualmente tiene el país: Mendoza, Tucumán, Santa Fe, Córdoba, Jujuy y Buenos Aires. Esta última se convirtió, en el s. XVII, en un importante puerto que daba salida clandestina a la plata potosina. En 1778, el Tratado de Libre Comercio permitió a Buenos Aires comerciar directamente con una veintena de puertos españoles, lo que favoreció que, hacia fines del s. XVIII y principios del XIX, la sociedad platense y el puerto de Buenos Aires se afianzaran de manera definitiva como una región comercialmente próspera. Surgieron así una acaudalada burguesía comercial y unos ilustrados virreyes que empezaron a dar a la ciudad y a su área de influencia un rico y próspero aspecto: se construyeron edificios institucionales y apareció un cierto funcionariado y una vida cultural y artística, todo ello entre una sociedad criolla básicamente comercial, que empezó a no entender las limitaciones y la exclusividad que la metrópoli española imponía sobre sus productos. En 1806 y 1807 los británicos desembarcaron en Buenos Aires e intentaron ocupar la ciudad, pero las fuerzas criollas, organizadas en torno a Santiago Liniers, su líder, tomaron las armas que el virreinato tenía acumuladas en grandes cantidades, debido al temor histórico de una conflagración bélica con el Brasil portugués. Se organizaron importantes milicias urbanas que consiguieron expulsar a los británicos, lo que provocó el nacimiento de un sentir nacionalista, no dependiente de la metrópoli, dentro de la acomodada sociedad criolla argentina. En 1810 el vacío de poder se acentuó con la desaparición de la Junta Central de Sevilla; el día 22 de mayo de ese mismo año se decidió que la autoridad del monarca estuviese temporalmente suspendida al no gobernar éste en España, y se instauró así una Junta Gubernativa Provisoria del Río de la Plata que destituyó al virrey. Pero la Junta se vio dividida y enfrentada entre sectores unitaristas y federalistas, quienes se esmeraron en buscar apoyo en todas las provincias, con lo que se inició una crisis de pre-guerra interna, con las áreas más alejadas (Alto Perú y Paraguay), más reticentes a un posible poder centralista porteño (de Buenos Aires). Pero el poder revolucionario independentista iba captando adeptos entre terratenientes y comerciantes, y sumando cada vez más provincias. Ante la situación creada, España tuvo una respuesta bélica y derrotó a los independentistas en el Alto Perú (actual Bolivia). Sin embargo, en las batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813), el independentista Belgrano liberó el N de Argentina. En 1816, el Congreso de Tucumán (9 de julio) ya había proclamado la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata, a pesar de la guerra civil que se libraba entre federales y unitarios. En una constante inestabilidad se fueron sucediendo golpes civiles y militares, y varios cambios de Constitución, en un interminable y constante relevo de poderes. Brasil ocupó el hasta entonces territorio platense de Uruguay en 1825, hasta que con la mediación británica se consiguió firmar la paz (convención de Rio de Janeiro) y se declaró a Uruguay Estado independiente en 1828. Quedó así ya delimitado el territorio argentino que perduraría hasta la actualidad. En 1829, Juan Manuel de Rosas, hasta entonces gobernador de Buenos Aires, tomó la presidencia de la República, proclamó una dictadura centralista y xenófoba, y sometió a sus opositores a represalias y destierros. Suprimió el poder de las provincias, lo que cortó de raíz la sublevación separatista de Entre Ríos (1851), y dejó claros los límites de la ya reconocida internacionalmente República Argentina. Una nación que, aunque próspera y rica, no dejó de tener conflictos, enfrentamientos y guerras civiles entre centralistas y federalistas desde el mismo día de su nacimiento, hasta que los millones de inmigrantes, no partícipes ni entendedores de los conflictos locales, se convirtieron en la mayoría de la población. Llegaron masivamente al país castellanos, italianos, vascos, centroeuropeos, árabes, etc. Se generaba, así, una auténtica revolución humana, geográfica y económica del espacio argentino, que duraría desde 1860 hasta la Primera Guerra Mundial. La fertilidad de las tierras y las posibilidades de enriquecerse o acceder a la propiedad que ofrecía un país aún por poblar, eran motivo suficiente para los emigrantes que huían de una miserable, conflictiva y superpoblada Europa. Se apartó definitivamente a los indios del Chaco y la Pampa, empezando una operación de «conquista del desierto», donde se vendían las tierras conforme el ejército las iba conquistando. Pero las operaciones de venta fueron manipuladas y controladas de tal forma que quedaron mayoritariamente en manos de la banca y de los intereses de los grandes propietarios y capitalistas de Buenos Aires, de manera que no cuajó lo que hubiera podido ser una económicamente muy interesante clase media terrateniente. Se expandió el comercio y se instaló el ferrocarril para dar salida al mar, a través del puerto de Buenos Aires, a las producciones agrícolas y ganaderas pampeanas. Los capitales británicos llovían sobre el país a modo de inversiones industriales (frigoríficos, mataderos, ferrocarril), todo para dar salida y controlar el potencial argentino. Con el cambio de siglo se redefinen las fronteras de la zona de los Andes (1899), como consecuencia de la guerra entre Chile, Bolivia y Perú por el control de Atacama; y también por el S se establecen los límites de la Patagonia (1902). En 1910 Roque Sáenz Peña ganó las elecciones con la Unión Cívica Radical, movimiento opositor creado en 1890, y se estableció una auténtica democracia en todos los aspectos. Con Hipólito Irigoyen, elegido en 1916, el país inició uno de los mayores avances políticos, económicos y sociales de su historia. En esa época, paz, prosperidad, libertad y democracia eran términos asociados con Argentina. Progresó la actividad industrial, la clase obrera era cada vez más consciente de su lucha contra los poderes de ciertas clases terratenientes y empezó a crearse un clima de tensión que estalló con la crisis mundial de la década de 1930. Tras una serie de conflictivos gobiernos, una Junta Militar protagonizó un golpe de Estado en 1943. En las elecciones de 1946, y tras el movimiento popular de los descamisados, Juan Domingo Perón fue elegido presidente, iniciando la llamada Revolución Justicialista, basada en un gobierno de corte personalista, paternalista y falsamente obrerista, ya que no cambió las estructuras reales de la sociedad. En 1949 se modificó la Constitución para aumentar el poder presidencial y las posibilidades de reelección. Se malnacionalizaron empresas (lo que dio pie a la corrupción), y se favoreció económicamente a las clases bajas a costa de endeudar el país o de malgastar los pagos que Argentina recibía por los créditos y ayudas prestados a Occidente durante la guerra. En 1955, Perón fue derrocado por los militares. Se entró así en una época de gran inestabilidad política durante la cual las fuerzas armadas se erigieron como el único garante de la estabilidad nacional, protagonizaron varios golpes de estado e instauraron una dura represión política y cultural. Finalmente, se convocaron elecciones en 1962, en las que arrasaron los peronistas (aunque Perón seguía exiliado). Los militares, guiados por las clases burguesas y terratenientes antiperonistas, anularon las elecciones y convocaron unos nuevos comicios sin partidos totalitaristas, es decir, sin peronistas ni comunistas. Los radicales obtuvieron la victoria con Arturo Illia, quien también fue depuesto por los militares en 1966. Éstos ostentaron de nuevo el poder hasta que el pueblo pidió y consiguió el regreso de Perón en 1973. En las elecciones celebradas en septiembre de ese mismo año resultó electo nuevamente como presidente Juan Domingo Perón, y fue elegida para la vicepresidencia su segunda esposa María Estela Martínez. Cuando Perón falleció el 1 de julio de 1974, ella le sucedió en el cargo, hasta que el 26 de marzo de 1976 los militares depusieron a la presidenta y designaron al teniente general Jorge Rafael Videla 38o presidente de la República Argentina. Sus objetivos eran derrocar las numerosas guerrillas operantes en el país y acabar con unas instituciones enfrentadas y repletas de corrupción. Pero el gobierno militar hizo caer aún más la renta nacional y acelerar la destrucción de la economía. Empezó también una persecución político-ideológica, no sólo contra las poderosas guerrillas, sino también contra la sociedad civil; todo aquel que fuese sospechoso de oponerse al régimen, no tardaba en constar como desaparecido. En 1980 el general Viola, miembro de la cúpula dirigente, alcanzaba la presidencia. El gobierno militar adquirió una importante deuda, y llegó también a un clima pre-bélico con Chile. En 1982 el general Galtieri, que acumuló en su misma persona la Presidencia de la República y la Jefatura del Ejército, invadió las islas Malvinas, un archipiélago del Atlántico S de soberanía británica no reconocida por Argentina. Los británicos no dudaron en emprender una guerra que les llevaría a la victoria, con la rendición del general argentino Mario Benjamín Menéndez el 14 de julio del mismo año. El régimen militar argentino, empobrecido y humillado, no pudo hacer frente a la adversa situación político-económica. Galtieri dimitió, y se abrió así un período de transición que culminó con las elecciones democráticas de octubre de 1983, en las que resultó elegido Raúl Alfonsín, candidato de la Unión Cívica Radical, con lo que se recuperó la democracia. El país, sumergido en la crisis y el malestar, debió afrontar con su joven y recién recuperada democracia conflictos sindicales, varios alzamientos militares y una hiperinflación que provocó un cambio de moneda. Finalmente, en mayo de 1989 ganó las elecciones el candidato peronista Carlos Saúl Menem, que aunque pudo avanzar, en parte, hacia el saneamiento de la economía nacional, no se libró de importantes acusaciones de corrupción dirigidas hacia él, su familia y sus ministros. Su línea política para sacar a Argentina de la crisis, se basó en importantes privatizaciones del sector público. La reducción drástica de gastos públicos comportó un empobrecimiento de amplias capas sociales provocando numerosos disturbios. Fue reelegido para el cargo en 1993 y 1995. Fernando de la Rúa, candidato de la coalición la Alianza, formada por la Unión Cívica Radical y el Frente País Solidario (Frepaso), ganó las elecciones presidenciales de 1999. Pronto tuvo que hacer frente al deterioro de la situación económica. En marzo de 2001 nombró ministro de Economía con plenos poderes a Domingo Cavallo, artífice de la ley de convertibilidad que trató de acabar con la hiperinflación existente durante el gobierno de Menem. En diciembre, el agravamiento de la crisis económica y social provocó la dimisión de De la Rúa, que fue sustituido interinamente por Adolfo Rodríguez Sáa. En 2002 Eduardo Duhalde fue nombrado presidente por el parlamento. Tras la retirada de Menem en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2003, Néstor Kirchner fue designado presidente. Durante su gestión logró una notable recuperación de la economía, renovó las instituciones y derogó las Leyes de Punto Final y Obediencia Debida. En 2006 estalló un conflicto fronterizo con Uruguay por la instalación de plantas papeleras junto al río Uruguay. En las elecciones presidenciales de 2007, su esposa, Cristina Fernández, obtuvo una amplia victoria. En 2010 Videla fue condenado a cadena perpetua por sus actividades durante la dictadura (falleció en 2013). Cristina Fernández fue reelegida en 2011.
b. art. Con la independencia, nació una poesía nacionalista y patriótica que dio paso al romanticismo y a la literatura gauchesca, como una forma propia de la literatura romántica argentina, que culminó en la obra Martín Fierro (1872), de José Hernández. El naturalismo fue cultivado por Benito Lynch, quien, junto con Ricardo Güiraldes, cerraron el ciclo, de la literatura gauchesca. En el cambio de siglo destaca la obra de Gustavo Martínez Zuviría, también llamado Hugo Wast. El modernismo se impuso en la literatura argentina con el poeta Leopoldo Lugones y el novelista Enrique Larreta, a los que siguieron un grupo postmodernista y simbolista. El vanguardismo, ya en pleno s. XX, ha dado grandes nombres a la literatura argentina, como Jorge Luis Borges, premio Cervantes de Literatura en 1980. A partir de la década de 1950 destacan el surrealismo de José de Madariaga y nombres propios como Ernesto Sábato o Victoria Ocampo. La novela de las décadas de 1960 y 1970 estuvo encabezada por Julio Cortázar y por Jorge Luis Borges, entre otros. En las artes plásticas, el escaso arte precolombino existente en Argentina se concentró en las regiones andinas de Tucumán y Santiago de Estero, donde se conservan manifestaciones artísticas de las antiguas culturas indígenas. La época de mayor esplendor artístico llegó en el s. XVII con gran proliferación del arte barroco en iglesias y catedrales de todo el país (catedral de Córdoba, iglesia de San Ignacio, en Buenos Aires). De la época barroca se conservan numerosos y bellos edificios repartidos por toda la geografía nacional: se trata de iglesias y conventos en pueblos y ciudades, interesantes misiones jesuitas situadas en el N, y algunos ejemplos de barroco civil con grandes caserones, estancias o haciendas pertenecientes a los grandes señores de la época del virreinato. No surgió un arte pictórico verdaderamente autóctono hasta bien entrado el s. XIX, con el pintor realista Prilidiano Pueyrredón. Los sucesivos estilos y corrientes del XIX estuvieron totalmente vinculados a las modas europeas, sobre todo a la francesa, predominando el costumbrismo y el neoclasicismo. En arquitectura la tendencia era al clasicismo italiano (Palacio de Justicia, Congreso y nuevo Teatro Colón, en Buenos Aires). El impresionismo llegaba ya entrado el s. XX, con un grupo llamado Nexus, que siguió su propia línea: Fernando Fader llegó a ser su principal exponente. No obstante, sería el postimpresionismo el que daría una gran escuela pictórica a Argentina. En la segunda mitad del s. XX se cultivó el arte abstracto e informal, pionero del cual fue Emilio Pettoruti. También se realizaron trabajos en el expresionismo y el pop-art. En arquitectura se siguió a Le Corbusier desde la década de 1930, aunque posteriormente los estilos funcionalistas y racionalistas se impusieron en los diseños. Cabe mencionar el surgimiento en la década de 1960 de un grupo de arquitectos llamados brutalistas. A finales del s. XX y principios del XXI muchos creadores argentinos consagrados fueron a Europa o E.U.A. a realizar su obra.

Argentina

(aɾxenˈtina)
sustantivo femenino
geografía país en el extremo sur de América El baile típico de la Argentina es el tango.
Traducciones

Argentina

Argentina, Argentinianwoman

Argentina

Argentine

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentina

Argentiina

Argentina

Argentina

Argentina

アルゼンチン

Argentina

아르헨티나

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Argentinië

Argentina

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Argentina

Argentina

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ประเทศอาร์เจนตินา

Argentina

Arjantin

Argentina

nước Argentina

Argentina

阿根廷

Argentina

SF (tb la Argentina) → the Argentine, Argentina
Ejemplos ?
En el desarrollo humano el adelanto de cada pueblo se mide por el de los demás; quien pierde su lugar en el camino del progreso, retrocede y decae. ¿Qué éramos comparados con los países nuevos como el Brasil, la Argentina, Méjico, la Australia, el Canadá?
n la ciudad de Santiago de Chile, a diecisiete días del mes de abril de mil ochocientos noventa y seis, reunidos en la sala del despacho del Ministerio de Relaciones Exteriores, el señor don Norberto Quirno Costa, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de la República Argentina en Chile y el señor don Adolfo Guerrero...
Las operaciones de demarcación del limite entre la República Argentina y;la República de Chile, que se ejecutan en conformidad al tratado de 1881 y al protocolo de 1893, se extenderán en la Cordillera de los Andes hasta el paralelo veintitrés de latitud austral, debiendo trazarse la línea divisoria entre este paralelo y el veintiséis grados, cincuenta y dos minutos, cuarenta y cinco segundos, concurriendo a la operación ambos gobiernos y el gobierno de Bolivia que será solicitado al efecto.
Los cuales después de haber examinado y canjeado sus respectivos Plenos Poderes y hallándolos en buena y debida forma, han ajustado y concluido los artículos siguientes: ARTÍCULO I. Habrá, perfecta paz y sincera amistad entre la Confederacion Argentina y la República del Paraguay.
- Por consiguiente dichos buques serán admitidos a permanecer, cargar y descargar en los lugares y puertos de la Confederación Argentina habilitados para ese objeto.
Nos, los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina.
Artículo 3.- El Gobierno de la Confederación Argentina, deseando proporcionar toda la facilidad a la navegación interior, se compromete en mantener balizas y marcas que señalen los canales.
señor Director Provisorio de la Confederación Argentina, a los dos días de la fecha, debiendo presentarlo para su aprobación al primer Congreso Legislativo de la Confederación, y por Su Majestad el Emperador de los Franceses, dentro del término de quince meses.
Por su parte Juan Bautista Alberdi, también exiliado en nuestra patria, escribía: “No más tiranos ni tiranías, argentina o extranjera, toda tiranía es infernal y sacrílega: ¿Si el argentino es tirano y tiene ideas retardatarias?
(1 de diciembre de ) Por la Argentina: Adolfo Scilingo - Francisco Bello Por Australia: Howard Beale Por Bélgica: Obert de Thieusies Por Chile: Marcial Mora Miranda - Enrique Gajardo - Luis Escudero Guzmán Por la República Francesa: Pierre Charpentier Por Japón: Koichiro Asakai - Takeso Shimoda Por Nueva Zelandia: G.D.L.
¿Cómo deberían calificar los que a mí me injurian y procesan, a los apristas peruanos que desde Argentina, Chile y todo el continente revelaron los crímenes de los gobiernos de los señores Leguía, Sánchez Cerro y Benavides?
De estos hechos se desprende una lección: los ejemplos de Argentina, de Perú, de Venezuela, de Chile mismo indican que, tarde o temprano, la justicia se abre paso y la justicia impera.