argénteo

(redireccionado de argénteos)

argénteo, a

(Del lat. argenteus.)
1. adj. De plata brillo argénteo. argentino
2. Que está bañado o cubierto de plata, o tiene el color o el brillo parecidos a ella.

argénteo, -a

 
adj. De plata.
Bañado de plata.
fig.Parecido a la plata.
Traducciones

argénteo

silver, silvery

argénteo

argenteo

argénteo

ADJ = argentino 1
Ejemplos ?
Desde Draenor han llegado los gigantescos y brutales Ogros, bajo el liderazgo del ogro Cho'gall del clan Martillo Crepuscular, y los Trolls Amani del Bosque de Argénteos (Silverpine Forest), lanzadores de hachas y acérrimos rivales de los Altos Elfos, han decidido pelear por la Horda, al mando de su líder Zul'jin, recientemente liberado de una prisión en Quel'thalas.
n la mitología griega, Tetis (en griego antiguo Θέτις), la de los pies argénteos, es una ninfa del mar, una de las cincuenta nereidas, hijas del «anciano dios de los mares» (ἅλιος γέρων: halios geron), Nereo, y de la oceánide Doris, y nieta de la titánide Tetis, con quien se la suele confundir.
Igualmente, los orfebres reinterpretaron desde su óptica cultural algunos elementos helenísticos, tales como las decoraciones troqueladas geométricas, al fabricar otros objetos como vasos argénteos, fíbulas o broches de cinturón.
Sus hojas son cuamiformes, decusadas, verde oscuras, lustrosas, brillantes en el haz, más claras, con canales argénteos y glándulas en el envés.
Cuando esto hubo dicho, entregó a Ayante una espada guarnecida con argénteos clavos ofreciéndosela con la vaina y el bien cortado ceñidor; y Ayante regaló a Héctor un vistoso tahalí teñido de púrpura.
El preclaro Héctor arrojó él primero la lanza a Ayante, que contra él arremetía, y no le erró; pero acertó a dar en el sitio en que se cruzaban la correa del escudo y el tahalí de la espada, guarnecida con argénteos clavos, y ambos protegieron el delicado cuerpo.
No os salvará ni siquiera el río de hermosa corriente y argénteos remolinos, a quien desde antiguo sacrificáis muchos toros y en cuyos vórtices echáis solípedos caballos.
Púsose en las piernas elegantes grebas ajustadas con broches de plata: protegió su pecho con la coraza; colgó del hombro una espada de bronce guarnecida con argénteos clavos, y embrazó el grande y fuerte escudo, cuyo resplandor semejaba desde lejos al de la Luna.
Mancebos y doncellas hermosas, cogidos de las manos, se divertían bailando: éstas llevaban vestidos de sutil lino y bonitas guirnaldas, y aquéllos, túnicas bien tejidas y algo lustrosas, como frotadas con aceite, y sables de oro suspendidos de argénteos tahalíes.
El Atrida desenvainó entonces la espada guarnecida de argénteos clavos; pero al herir al enemigo en la cimera del casco, se le cae de la mano, rota en tres o cuatro pedazos.
Guneo condujo desde Cifo en veintidós naves a los enienes e intrépidos perebos; aquéllos tenían su morada en la fría Dodona y éstos cultivaban los campos a orillas del hermoso Titaresio, que vierte sus cristalinas aguas en el Peneo de argénteos vórtices; pero no se mezcla con él, sino que sobrenada como aceite, porque es un arroyo del agua de la Estix, que se invoca en los terribles juramentos.
Dijo, y Patroclo vistió la armadura de luciente bronce: púsose en las piernas elegantes grebas, ajustadas con broches de plata; protegió su pecho con la coraza labrada, refulgente, del Eácida, de pies ligeros; colgó del hombro una espada, guarnecida de argénteos clavos; embrazó el grande y fuerte escudo; cubrió la cabeza con un hermoso casco, cuyo terrible penacho, de crines de caballo, ondeaba en la cimera, y asió dos lanzas fuertes que su mano pudiera blandir.