ardite


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ardite

(Del gascón ardit.)
1. s. m. HISTORIA Antigua moneda de escaso valor, acuñada en Cataluña y Navarra.
2. Cosa que tiene poco o ningún valor no le importó un ardite dejarla en aquel aprieto.

ardite

 
m. Moneda de poco valor que hubo antiguamente en Castilla.
No importar, o no valer un ardite.fam. Denota el poco valor de una cosa o el poco aprecio que se hace de ella.

ardite

(aɾ'ðite)
sustantivo masculino
vieja moneda de Castilla de valor reducido El ardite era una moneda de vellón y cobre.
Sinónimos

ardite


no importar un ardite locución no importar un bledo*, no importar un comino, no importar un ochavo, no importar un pito, no importar un huevo (malsonante).
Traducciones

ardite

SM (no) me importa un arditeI don't give a damn
no vale un arditeit's not worth a brass farthing
Ejemplos ?
Existen vestigios urbanos romanos, encontrándose en el paraje de Ardite asentamientos de familias que habitaban la zona de forma estable pero sin llegar a conformar una urbe, con lo que se supone prestaban servicios a los viajeros que utilizaban esta zona como descanso en la ruta hacia Acinipo (Ronda) o hacia Cartima o Malaca, buscando la salida al mar.
Estos pobladores tenían como forma de vida la agricultura y la ganadería a pequeña escala. Aún se vislumbra lo que fue una pequeña necrópolis en el denominado Cerro de Ardite.
Con la llegada de los musulmanes se construyen las atalayas de Ardite y de " Aloçaina ", que se convertiría en una pequeña fortaleza, origen de la villa y que dio nombre al pueblo.
Las consecuencias no se hacen esperar y la villa de Alozaina es incendiada, talados los campos, entre otros los muy productivos de Ardite, y arrasadas las cosechas.
También, el periódico Siglo XX criticaba a las mutuales: "Lo esencial en esas sociedades es asegurar el pago de las cuotas de sus miembros, sin importarles un ardite si ese individuo tiene o no los recursos para cubrirlas (...) Estas sociedades se encuentran impotentes para defender los fueros e intereses del proletariado".
El Puente Nuevo fue testigo silencioso de un hecho de armas acontecido el 9 de marzo de 1810, durante la Guerra del Francés, protagonizado por la caballería del Mariscal francés Suchet y los habitantes de la zona (tanto de Almazora, Villarreal, como Castellón), que fueron vencidos mediante un ardite, consistente en simular la retirada de la caballería y con posterioridad hacer un fuerte contraataque, con lo cual consiguieron vencer las débiles defensas y derrotándolos totalmente tras su persecución por la partida de la Cossa hasta Castelló.
Condiciones rompen leyes; las que te he puesto sabes: si las quisieres guardar, podrá ser que sea tuya y tú seas mío; y donde no, aún no es muerta la mula, tus vestidos están enteros, y de tus dineros no te falta un ardite; la ausencia que has hecho no ha sido aún de un día; que de lo que dél falta te puedes servir y dar lugar que consideres lo que más te conviene.
Deja, amigo, que exhale en mis renglones la rabia, y más que contra mí vomite el bando de Forner mil maldiciones; que no estimo siquiera en un ardite su estúpida manada de escritores, por más que alce el ahullido, y que más grite.
-No me parece mal remedio ese -dijo Cortado-, pero advierta vuesa merced no se le olviden las señas de la bolsa, ni la cantidad puntualmente del dinero que va en ella; que si yerra en un ardite, no parecerá en días del mundo, y esto le doy por hado.
Oyó el padre lo que trataban, y dixo: oxte puto, mas á mí no se me da un ardite, que ni temo, ni debo, y al cabo habrá dello con dello.
Mas, porque vuesas mercedes no me tengan por mentecapto, aunque mi arbitrio quede desde este punto público, le quiero decir, que es éste: Hase de pedir en Cortes que todos los vasallos de Su Majestad, desde edad de catorce a sesenta años, sean obligados a ayunar una vez en el mes a pan y agua, y esto ha de ser el día que se escogiere y señalare, y que todo el gasto que en otros condumios de fruta, carne y pescado, vino, huevos y legumbres que han de gastar aquel día, se reduzga a dinero, y se dé a Su Majestad, sin defraudalle un ardite, so cargo de juramento; y con esto, en veinte años queda libre de socaliñas y desempeñado.
El capitán recorrió rápidamente los rincones de su memoria, sin encontrar ni joya ni nada que valiera un ardite; pero seducido cada vez más por la irradiación del carbunclo, arrebató los dados y sacudiéndolos con mano febril, los arrojó sobre el verde tapete.