ardiente

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ardiente

1. adj. Que arde el cirio ardiente de pascua.
2. Que produce ardor.
3. Que es apasionado o vehemente deseo ardiente de conseguir el triunfo. fervoroso
4. Que siente un fuerte deseo sexual o es propenso a sentirlo mujer ardiente. fogoso
5. culto De color rojo intenso reverberaba el horizonte ardiente sobre las aguas quietas del lago.

ardiente

 
adj. Que arde.
Que causa ardor.
Vehemente, apasionado.
De color encendido.

ardiente

(aɾˈðjente)
abreviación
1. helado que quema o produce mucho calor el ardiente sol del mediodía
2. que provoca sensación de ardor o quemadura con el rostro ardiente
3. apasionado o entusiasmado un deseo ardiente
Traducciones

ardiente

ADJ
1. (= que quema) → burning; (= que brilla) [color] → blazing; [flor] → bright red
2. [deseo, interés] → burning; [amor] → ardent, passionate; [aficionado] → passionate; [partidario] → fervent, ardent

ardiente

adj burning
Ejemplos ?
De los ojos existentes en las prodigiosas cabezas, bajo las cejas, el fuego lanzaba destellos y de todas sus cabezas brotaba ardiente fuego cuando miraba. Tonos de voz había en aquellas ardientes cabezas que dejaban salir un lenguaje variado y fantástico.
Ligero y como fluido, su cuerpo no le pesa; flota apaciblemente en una atmósfera de oro y luz, hecha de las partículas de los cirios, que se derraman ardientes y centelleantes.
Y pensando en su malita fortuna estaba nuestro mozo, cuando apareció en una de las puertas del ventorrillo el señor Cristóbal Heredia, uno de los decanos de los rabadanes del pueblo donde Clotilde lucía sus ardientes incentivos.
Así le ocurría con frecuencia al viejo Antón, que a veces lloraba lágrimas ardientes, clarísimas perlas que caían sobre la manta o al suelo, resonando como acordes arrancados a una cuerda dolorida, como si salieran del corazón.
Discurso Juvenal (autor, cuanto permitió el cielo en la gentilidad, bien hablado en el estilo de la providencia de Dios), cuando refiere que muchos días antes que se perdiese el gran Pompeyo en esta batalla, estuvo en Campania de unas calenturas ardientes muy al cabo; ponderando la ceguedad de los ruegos de los hombres que por su salud hicieron votos y sacrificios a los dioses, pidiendo vida a quien, si allí muriera, sobraran sepolturas con título de invencible, dice estas palabras, llenas de elegancia religiosa, llorando la vida que tuvo: Provida Pompeio dederat Campania febres Optandas; sed multae urbes, et publica vota Vicerunt.
- ¡Yo también, yo también! - ¡Virginia...! -y sus bocas ardientes se acercaron hasta formar una sola. - Quiero acostarme contigo.
Soñábamos en castillos de oro y nos afanábamos por llegar hasta ellos, aunque comenzábamos a comprender que la vida se tornaba otra... lejana de nuestras ardientes concepciones juveniles...
Hubo, sin embargo, largas y ardientes disputas que dividieron en dos bandos acérrimos a los gijoneses, como hoy se dividen en germanófilos y francófilos y mañana se dividirán de otra manera, porque a los buenos españoles les es el mundo un pretexto para querellarse los unos con los otros.
Me incliné ante la Señora, y aprovechando la ocasión hice también mis saludos a María Antonieta: Ella muy dueña de sí, respondióme con palabras insignificantes que ya no recuerdo, pero la mirada de sus ojos negros y ardientes fué tal, que hizo latir mi corazón como a los veinte años.
Y enmudeció Rosario; pero de modo tan decidido y elocuente siguieron sus ojos hablando al Carambuco, que éste, convulso de pasión al leer en ellos un tropel de apasionadas, de ardientes, de dulcísimas promesas, y tras breves instantes de angustioso silencio, le repuso sombrío y decidido: -No, eso no; eso sería matar a tu probetico viejo.
La azotea, la blanquísima azotea, cegaba con el blancor de sus bien enjalbegados muros y con los espléndidos tonos de las flores, que en numerosas macetas adornaban el murete corno una greca florida, a los ardientes rayos del sol que parecía querer incendiar el zafir de los cielos y el cristal purísimo del espacio.
Los niños ignoran la leyenda; de otro modo, oirían llorar al que se halla bajo la tierra, y el rocío de la hierba se les figuraría lágrimas ardientes.