ardido

ardido, -da

 
adj. Díc. de las frutas o plantas echadas a perder por el calor.

ardido, -da

(aɾ'ðiðo, -ða)
abreviación
que está enojado Quedaron ardidos tras la derrota de su equipo.
Traducciones

ardido

bruciato

ardido

brændt

ardido

bränt

ardido

ADJ
1. (= valiente) → brave, bold, daring
2. (LAm) (= enojado) → cross, angry
Ejemplos ?
Poco tiempo estuvieron los veloces caballos sin conductor, pues Héctor encontróse con el ardido Arqueptólemo Ifítida, y haciéndole subir, le puso las riendas en la mano.
Por que dexamos sus fijas aún no nos rrepentimos, mientra que bivan pueden aver sospiros; lo que les fiziemos ser les ha rretraído, ¡esto lidiaré a tod el más ardido: que porque las dexamos ondrados somos nos!» 146.
QUETZALCOATL lo veía con gran cariño, pues a pesar de la aridez donde había nacido, sus granos rojos, sus tunas, demostraban su fuerza creadora. Llegada la media noche, en TLOQUE NAHUAQUE, todos se pusieron alrededor del fuego que ya había ardido durante cuatro días.
Reconoció la vieja al caballero como el ardido Hermónides de Holanda, por llevar una enseña que era un mero negro escudo al que cruza roja banda; y al punto demudando el rostro fiero humildemente a aquel con el que anda le recuerda qué fue lo que le impuso Marfisa cuando a cargo de él la puso; arguyendo que de ella y de su gente era enemigo aquel que a ellos venía: le había matado ya el padre inocente y luego al solo hermano que tenía; y aun quiso con el resto remanente hacer aquel traidor carnicería.
Al oír esto, la mirada de Alicia, concentrada y triste, buscaba la de Morán. Pero Morán, aun ardido de deseo, no se sentía con fuerzas para engañar a la criatura, prometiéndole lo que no podría cumplir.
Apuesto, ta. Hermoso. Aqueste. Este. Arapar. Véase Arrapar. Ardid. V. Ardido. Ardido, da. Atrevido, astuto. Ardís. V. Ardido. Ardura.
465 El cual, por su escudo y gálea y macedonia pica conspicuo, y su faz vuelta a ambas tropas, sus armas golpeó y en un certero círculo cabrioleó, y palabras tantas vertió, ardido, a las vacías auras: “¿También a ti, Cenis, te he de sufrir?
Pasó, como es común al mozo ardido que halla la lid que pretendió soberbio, que en una quistión fue mi hermano herido, no poco cerca del castillo serbio, adonde solo ya o a Argeo unido solía él ir a reposar el nervio; de suerte que allí fue mi noble hermano, hasta quedar de sus heridas sano.
Las armas de que hizo ya conquista Grifón en el torneo ya acaecido, y que había usurpado el embrollista Martán fingiendo ser Grifón ardido, hace colgar el rey bien a la vista, y ciñe a ellas el hierro guarnecido y al arzón del corcel la maza aloja, por que uno y otro premio Grifón coja.
¡Cuál no sería la sorpresa de Nataniel cuando al llegar a su casa vio que esta había ardido entera, y que solo quedaban de ella los muros y un montón de escombros!
Dios le conserve en su silla tantos siglos como deseo de vida para mí. Si no fuera por él media Sevilla hubiera ya ardido con estas disensiones de los duques.
Antaño, a la culpa seguía el castigo. Ogaño, al ardido cuando en harto furta, el premio le surge, e halagos, saludos e cortesanías le piomban encima.