archimillonario

archimillonario, a

adj./ s. Que tiene una gran fortuna publicaron la lista de los archimillonarios.

archimillonario, -ria

 
adj.-s. Díc. de la persona sumamente rica.
Traducciones

archimillonario

multimillionaire

archimillonario

/a SM/Fmultimillionaire
Ejemplos ?
Su amigo, el archimillonario estadounidense Howard Hughes, que estaba hospedado en el Hotel Intercontinental Managua (actual Hotel Crowne Plaza), huyó del país en forma misteriosa, pues se había ido de Estados Unidos huyendo del fisco.
Al pronto me causó suma extrañeza la conseja del príncipe archimillonario y poderosísimo que deja a su mujer ganarse la vida diciendo la buenaventura, y declaro que creí que la bruja mentía por vanidad; pero después una idea hirió mi imaginación, y se me ocurrió que el tal príncipe...
Paréceme que si entre ceja y ceja se le hubiera metido al archimillonario obtener, no digo un simple pergamino de conde, sino un bajalato de tres colas, de fijo que se habría salido con el empeño.
El jesuíta abdica de su albedrío; hasta para estornudar, digámoslo así, necesita la aquiescencia del superior; nada posee como indivi- duo, pero colectivamente, es archimillonario, y aspira á escla- vizar el mundo enseñoreándose de las conciencias.
Cárdenas, aunque no archimillonario, era rico, y se daba buena vida de solterón, comiendo en el club o en su casa, bien y fino, a la francesa, con ese anhelo de conforte que acomete, al ocaso de la vida, a los que de jóvenes arrostraron azares y sufrieron privaciones con estoicismo.
La ayuda en dinero se recolectó en dólares en todo el mundo, y resulta anecdótico referir que mientras el archimillonario estadounidense Howard Hughes, (acantonado como excéntrico en el hotel Intercontinental), huyó despavorido del país en forma misteriosa, el dinero fluía a Nicaragua de miles de bolsillos compasivos; incluyendo la subasta de una rosa en España, cuyos pétalos se subastaron a alto precio entre el pueblo español y luego esparcidos sobre la yaciente ciudad.
Estraperlo: bajo este nombre se conoce el contrabando dirigido desde las mismas instituciones del Estado, así como la venta ilícita de las licencias de importación y exportación, de gran importancia en un régimen mercantilista y autárquico. Se destacó el Ministro de Comercio Manuel Arburua, que "empezó de botones y ahora es archimillonario" según el propio Caudillo.