Ejemplos ?
Pero doña Calixta no es de esta opinión; y lejos de ello, es capaz de arañarse con cualquiera que se atreva a poner en duda que su marido es un hermoso y bizarro militar que tiene tres galones como tres luceros.
En aquel portal cantan dos sardineras; canta en el balcón de allá un pescador; canta también en el de al lado un muchachuelo; conversa alegremente una familia desde aquella buhardilla con la que vive en la de enfrente; y aunque riñen acá dos mocetonas y se arañan otras tres en medio del arroyo, y en la taberna disputan dos pescadores, y gime un rapaz en la bodega, ni la riña, ni los arañazos, ni los juramentos, ni los gemidos, reconocen por causa la menor pena: para reñir, arañarse y llorar en estos sitios, basta un poco de terquedad contrariada y sobra un exceso de alegría.
No era extraño, pues, que un hombre de tantas prendas, rodeado del ambiente de la popularidad y poseedor de irresistibles seducciones, trajese loca a Pepeta (a) la Buena Mosa, una vaca brava que por las mañanas revendía fruta en el mercado, y con su falda acorazada, pañuelo de pita, patillas en las sienes y puntas de bandolina en la frente, pasaba la vida a la puerta de su casa, tan dispuesta a arañarse con la primera vecina como a conmover toda la calle con alguno de sus escándalos de muchachota cerril.
Desespero: Gemela de Deseo, es una de los eternos. Tiende a arañarse la cara con su anillo puntiagudo. Delirio, antes conocida como " Delicia ": es una de los eternos, la hermana menor de Sueño.
El procedimiento que debía seguir la víctima era arañarse la cara en señal de su dolor, presentar la denuncia respectiva ante los Tribunales de Justicia en el lapso de tres días desde que se cometió el delito, que declarara el hecho a cuantas personas se encontrara a su paso y que se sometiera al peritaje de las matronas o parteras para que se verificase su caso.
Estas auto mutilaciones consisten, por ejemplo, en arañarse la parte interior de las mejillas hasta que sangra por la boca, rasgar su pecho causándose heridas, golpearse las mejillas con los puños y, apuñalarse el pecho con el micrófono.