Ejemplos ?
Tanta pérdida de tiempo de los hombres en juegos sin fruto, en esfuerzos sin mejoramiento de la naturaleza, en falso trabajo creador, hizo que el Teotl encarnara en un apuesto mancebo dotado de la energía de QUETZALCOATL, la creatividad.
Había allí una niña osada que se empeñó en decir que todo aquello no eran historias verdaderas, y que si fuera por ella, iría no importa dónde, tanto de día como de noche: ─ Apuesto vuestro lazo rojo a que no irás más que hasta la cruz.
La mañana del siguiente día, a la hora que el sol asomaba sobre las aguas del Plata, tres jóvenes, cubierto el rostro con los velos de sus sombrerillos de paja blanca; llevando en una mano el quitasol y regazando con la otra las faldas de sus elegantes trajes de bretaña plomo, atravesaban el jardín de la quinta, y se dirigían a la verja. Delante de ella aguardaba un carruaje, y al lado del estribo un apuesto mancebo.
Negaránla, es claro, porque precisamente en el campo es donde estos señores se han empeñado en colocarnos la felicidad terrena, ya bajo el aspecto de encanecido anciano, que perora con más elocuencia que Demóstenes y más profundidad que Sócrates, so la añosa encina, o cabe la parlera fuente; ya bajo el de apuesto galán que cultiva el fértil valle, y aunque suda al sol y come ráspanos y borona, es por la noche bastante sublime para echar un discurso a su novia, que le espera con un ramo de flores, y que no es menos gallarda, menos elocuente ni menos poética que su adorado; ya, en fin, bajo la forma de blancos manteles, doradas frutas, triscador cabrito, fiel y respetuoso can, etc, etc...
El caballero que los guiara allí, bello y apuesto joven, hacía con galante finura los honores de anfitrión, colmando señaladamente a Feliza de las más delicadas atenciones.
Este tal, galán y apuesto, de cara muy expresiva, de talle en extremo airoso, de aguda fisonomía, con aire matón y jaque, calzas de majo y ropilla, con un inmenso chapeo de alas luengas y tendidas, con su cuera y sus mangotes, y sus frascos en la cinta, de recamos adornada y de escarcela provista, se acerca al rey, y apoyado del arcabuz en la horquilla, y zarandeando el cuerpo, cual hombre que nada admira: «Señor -con ceceo dice, y lengua, aunque gorda, viva-: Cuando mi sargento anoche me dijo que combatía »vuestra alteza en este empeño, preparé varias cosillas; los trastos que en tales lances cualquier hombre necesita.
irad ese arrogante y apuesto caballero, de vigorosas formas y despejada faz, de negra cabellera y ardiente la pupila de la planta majestuosa de frente escultural.
-Y tiene pico en la nariz -observaba un cartulario. -Apuesto a que es circunciso -agregaba una mozuela marisabidilla. ¡No podía ser por menos!
-Es que eso que dicen de la Tamicera es guayaba y, en fin, que lo que yo digo es que me apuesto el corazón a que pa tu Topacio no hay más hombre en er mundo que er que lleva tus calzones.
Apenas Carlos y Mercedes llegaron, el apuesto desconocido se incorporó asombrada y bruscamente; pero el dolor fue más fuerte que él, obligándole a torcer la boca y caer en su asiento.
Valiera más que hablases en esperanto, como tío Fermín. –Él viene tras de ti y es un mozo joven, no feo, apuesto, bien educado, fino, y sobre todo rico, chica, sobre todo rico.
Así que, ya en la tierra, comenzó a utilizar sus artes de magia para burlarse y destruir a todos los seguidores de QUETZALCOATL. Lo primero que hizo fue disfrazarse de un joven muy apuesto para humillar a una doncella que tenía fama de virtuosa.