aprensión

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aprensión

(Derivado del lat. apprehendere, apoderarse.)
1. s. f. Reparo infundado que se tiene en hacer o decir una cosa por temor a equivocarse. prevención
2. Cuidado que una persona tiene de no cometer abusos o faltas de consideración. escrúpulo
3. Recelo de ponerse una persona en contacto con otra o con una cosa que pueda ser perjudicial o peligrosa para él los leprosos no le daban ninguna aprensión.
4. Miedo no razonado a un peligro o amenaza.

aprensión

 
f. Aprehensión.
Temor, escrúpulo.
Opinión infundada o extraña.

aprensión

(apɾenˈsjon)
sustantivo femenino
1. confianza temor a equivocarse o fallar Siente aprensión durante los exámenes.
2. idea u opinión sin fundamento Los mayores sienten aprensión al cambio.
3. temor a algo o alguien que puede ser perjudicial Entró al hospital con gran aprensión.
Sinónimos

aprensión

Traducciones

aprensión

apprensione

aprensión

apreensão

aprensión

zatrzymania

aprensión

задържане

aprensión

SF
1. (= miedo) → apprehension, fear; (= capricho) → odd idea; (= hipocondría) → hypochondria, fear of being ill
2. (= reparo) → misgiving; (= escrúpulos) → squeamishness
Ejemplos ?
Y no se extrañe el lector al ver que don Braulio hablaba de las aprensiones y rarezas de sus amigos, porque éstos le pagaban en la misma moneda.
-Pues enmendaré la Constitución -dijo, muy fresco, su majestad-, porque ella y yo no cabemos juntos en el pueblo. -Aprensiones de vuestra majestad.
Y en las distintas creencias De los crédulos que escuchan, Los unos se condolieron De la apenada hermosura, Los otros de su accidente Juzgaron menos la furia, Y algunos se santiguaron (28) Creyendo en la sombra oscura Sentir huyendo de espíritus Densa y espantada turba, Ante el poder de un conjuro o al resplandor de la luna. Mas brevemente olvidadas Sus aprensiones nocturnas Cayeron presa del sueño Que las memorias sepulta.
El presidente del club, que acababa de combatir con la palabra las aprensiones de don Zósimo, tenía la mano derecha dentro del bolsillo de la americana, y sin ser visto hacía la higa.
Por eso han hecho muy mal los que, sin más que observar atentamente la marcha que lleva la situación septembrina, han dicho resueltamente: «Esto va al abismo». Aprensiones.
El toro producía un par de peluconas, vendido a un carnicero, quien salaba la carne; pues entonces no se la enviaba a la siguiente mañana al mercado, por considerarse perjudicial a la salud la carne de los bichos que morían en el redondel. ¡Aprensiones de los abuelitos!
Todas mis dudas, todas mis aprensiones sobre aquel asunto, toda la paz y la felicidad de la vida del doctor, aquella mezcla de inocencia y de compromiso que no había podido desvelar; vi en un momento que estaba a merced de aquel miserable.
Cogerá a su hija como yo a mi hijo, que dice su madre cuando se lo quito desnudo del halda para hacerle mimos: -¡Me da gusto verte levantar al niño, porque lo levantas lo mismo, lo mismo que los sacerdotes el cuerpo de Cristo! III Eran aprensiones, ¡ya lo he comprendido!
La destrucción final de la tierra se operaría por intervención del fuego; así lo enseñaban con un brío que imponía convicción por doquier; y el que los cometas no fueran de naturaleza ígnea (como todos sabían ahora) constituía una verdad que liberaba en gran medida de las aprensiones sobre la gran calamidad predicha.
Si esto se os figura aprensiones de mi cabeza, ya debilitada por los años, no me las quitéis, porque son mi único consuelo, la recompensa de mi existencia, dedicada a lo espiritual.
Así pasaron meses y años; estuvo tres de ellos en el servicio de la Armada por su condición de matriculado, y pensó que con esta ausencia tan larga y un cambio tan radical de costumbres se olvidaría todo en el pueblo; pero tampoco le salió bien ajustada esta cuenta, pues cuando volvió a él se encontró con los de siempre: la sospecha de que le miraban de mal ojo y en la actitud recelosa y huraña en que estas no bien fundadas aprensiones le ponían continuó siendo, como siempre, el primero en el trabajo, pero de propio intento él último y el más callado en las filas o en los corrillos de la Hermandad de mareantes a que pertenecía.
A pesar del cariño y el afecto que sentía por Traddles no pude por menos desear en aquella ocasión tan delicada que nunca hubiera tenido la costumbre de peinarse con cepillo, pues sus cabellos tiesos le daban una expresión como asustada; hasta podría decir que parecía una escoba de crin, y mis aprensiones me hacían temer que aquello nos fuera fatal.