apostadero

apostadero

1. s. m. Lugar o paraje donde hay gente apostada.
2. MILITAR Puerto o bahía donde se reúnen varios buques de guerra bajo un solo mando.
3. MILITAR Departamento marítimo bajo el mando de un comandante general.

apostadero

 
m. Paraje donde hay persona o gente apostada.
mar. Departamento marítimo mandado por un comandante general.
Traducciones

apostadero

station

apostadero

SM (Mil) → posting (Náut) → naval station
Ejemplos ?
Desde allí se visitan las reservas faunísticas en la Península Valdés y zonas cercanas, incluyendo Puerto Pirámides, centro del avistaje de ballena franca austral en el Golfo Nuevo, Punta Norte, único apostadero continental de elefantes marinos del sur, caleta Valdés, y numerosas reservas de lobos marinos y aves marinas.
La Armada Argentina, buscando no solo una mayor eficiencia y agilidad operativa, sino también dando una inequívoca señal de su firme voluntad de compromiso con las cuestiones del mar, eligió a la Base Naval Mar del Plata para el asentamiento del Comando del Área Naval Atlántica (ANAT) cuya jurisdicción se extiende desde Punta Indio (Provincia de Buenos Aires) a Comodoro Rivadavia (Provincia de Chubut). Este redespliegue significó un importante aumento de la presencia de buques que tienen su apostadero en esta Base.
Allí se unió el personal del apostadero naval, las escuelas politécnicas navales, la artillería costera, la radioestación naval, la Escuela de Grumetes de la Isla Quiriquina y los obreros de los astilleros fiscales.
Entre sus hijos ilustres merece citarse el excelentísimo señor D. Honorio Sirera, que fué general de Marina y comandante del apostadero de la Habana.
A 100 km al sur del valle, la reserva de Punta Tombo es el mayor apostadero de cría y reproducción de pingüinos de Magallanes. Desde Puerto Rawson se efectúan avistajes de toninas overas.
Todos estos antecedentes, sumados a la pujanza y modernidad de la ciudad de Mar del Plata, junto a la necesidad de dotar a la Armada Argentina de un arma decididamente estratégica y proveerla de un apostadero y facilidades operativas, fueron sin dudas, los factores que alentaron al entonces Ministro de Marina, Manuel Domeq García para gestionar y obtener la Ley Nº 11.378 sancionada el 29 de septiembre de 1926, por la que se autorizaba a la compra de dos grupos de tres submarinos y la construcción de la infraestructura necesaria, en las tierras pertenecientes al gobierno, aledañas al Puerto de Mar del Plata.
En 1852 entran en servicio los primeros vapores a ruedas destinados al apostadero de Cavite, tres encargados a Inglaterra: Magallanes, Elcano y Reina de Castilla y otro de mayor tamaño construido en Ferrol.
La necesidad estratégica que condujo hacia el mar sureño como empeño político nacional continuó desarrollándose y hoy la misma funciona como apostadero de la Flota de Mar, por parte de la Aviación Naval y de la Infantería de Marina, en las bases «Comandante Espora» y «Baterías» respectivamente.
Por los servicios prestados, el Papa le concedió la encomienda de la Orden de San Gregorio y en España, se le concedió la de Carlos III. De nuevo fue destinado a Cuba y en ella al apostadero de La Habana.
En una ocasión varó con su buque en la costa norte de la isla; se le formó consecuentemente un juicio sumarísimo, del que salió absuelto, rehabilitándosele en el mando del vapor Colón. El 7 de noviembre de 1851, fue ascendido a capitán de navío y se le nombró mayor general del apostadero.
que el espresado puerto, sus costas y territorio se agreguen al virreinato de Lima, así para el gobierno político como para lo militar, por la mayor facilidad con que lo puede defender y porque siendo digna de toda atención, es consiguiente que dependa de aquella capital, cuyo apostadero estiende su jurisdicción hacia el sur a todos los puertos y costas hasta Chiloé, y teniendo S.
Y nada de extraño hubiera tenido que convirtiera en realidad sus tentaciones, porque con razón sobradísima habíale aquello hecho vislumbrar un horizonte risueño, un oasis en el desierto de sus inacabables angustias, que desde punto y hora en que se recrearon sus ojos en la contemplación de la nueva carnicería y, sobre todo, de las cuatro bellísimas carniceras, comprendió que pronto su barbería, hasta entonces humilde y solitaria, habíase de convertir en codiciado mirador y en irreemplazable apostadero de todos los que por aquel entonces suspiraban...