apiadar

(redireccionado de apiada)
Búsquedas relacionadas con apiada: apiadar

apiadar

1. v. tr. Causar piedad su miseria nos apiadó.
2. v. prnl. Sentir piedad se apiadó del huérfano y lo recogió en su casa. compadecer

apiadar

 
tr. Causar piedad [a uno].
Mirar o tratar con piedad [a uno].
prnl. Tener piedad. Se usa comúnmente con la prep. de.

apiadar


Participio Pasado: apiadado
Gerundio: apiadando

Presente Indicativo
yo apiado
tú apiadas
Ud./él/ella apiada
nosotros, -as apiadamos
vosotros, -as apiadáis
Uds./ellos/ellas apiadan
Imperfecto
yo apiadaba
tú apiadabas
Ud./él/ella apiadaba
nosotros, -as apiadábamos
vosotros, -as apiadabais
Uds./ellos/ellas apiadaban
Futuro
yo apiadaré
tú apiadarás
Ud./él/ella apiadará
nosotros, -as apiadaremos
vosotros, -as apiadaréis
Uds./ellos/ellas apiadarán
Pretérito
yo apiadé
tú apiadaste
Ud./él/ella apiadó
nosotros, -as apiadamos
vosotros, -as apiadasteis
Uds./ellos/ellas apiadaron
Condicional
yo apiadaría
tú apiadarías
Ud./él/ella apiadaría
nosotros, -as apiadaríamos
vosotros, -as apiadaríais
Uds./ellos/ellas apiadarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo apiadara
tú apiadaras
Ud./él/ella apiadara
nosotros, -as apiadáramos
vosotros, -as apiadarais
Uds./ellos/ellas apiadaran
yo apiadase
tú apiadases
Ud./él/ella apiadase
nosotros, -as apiadásemos
vosotros, -as apiadaseis
Uds./ellos/ellas apiadasen
Presente de Subjuntivo
yo apiade
tú apiades
Ud./él/ella apiade
nosotros, -as apiademos
vosotros, -as apiadéis
Uds./ellos/ellas apiaden
Futuro de Subjuntivo
yo apiadare
tú apiadares
Ud./él/ella apiadare
nosotros, -as apiadáremos
vosotros, -as apiadareis
Uds./ellos/ellas apiadaren
Imperativo
apiada (tú)
apiade (Ud./él/ella)
apiadad (vosotros, -as)
apiaden (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había apiadado
tú habías apiadado
Ud./él/ella había apiadado
nosotros, -as habíamos apiadado
vosotros, -as habíais apiadado
Uds./ellos/ellas habían apiadado
Futuro Perfecto
yo habré apiadado
tú habrás apiadado
Ud./él/ella habrá apiadado
nosotros, -as habremos apiadado
vosotros, -as habréis apiadado
Uds./ellos/ellas habrán apiadado
Pretérito Perfecto
yo he apiadado
tú has apiadado
Ud./él/ella ha apiadado
nosotros, -as hemos apiadado
vosotros, -as habéis apiadado
Uds./ellos/ellas han apiadado
Condicional Anterior
yo habría apiadado
tú habrías apiadado
Ud./él/ella habría apiadado
nosotros, -as habríamos apiadado
vosotros, -as habríais apiadado
Uds./ellos/ellas habrían apiadado
Pretérito Anterior
yo hube apiadado
tú hubiste apiadado
Ud./él/ella hubo apiadado
nosotros, -as hubimos apiadado
vosotros, -as hubísteis apiadado
Uds./ellos/ellas hubieron apiadado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya apiadado
tú hayas apiadado
Ud./él/ella haya apiadado
nosotros, -as hayamos apiadado
vosotros, -as hayáis apiadado
Uds./ellos/ellas hayan apiadado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera apiadado
tú hubieras apiadado
Ud./él/ella hubiera apiadado
nosotros, -as hubiéramos apiadado
vosotros, -as hubierais apiadado
Uds./ellos/ellas hubieran apiadado
Presente Continuo
yo estoy apiadando
tú estás apiadando
Ud./él/ella está apiadando
nosotros, -as estamos apiadando
vosotros, -as estáis apiadando
Uds./ellos/ellas están apiadando
Pretérito Continuo
yo estuve apiadando
tú estuviste apiadando
Ud./él/ella estuvo apiadando
nosotros, -as estuvimos apiadando
vosotros, -as estuvisteis apiadando
Uds./ellos/ellas estuvieron apiadando
Imperfecto Continuo
yo estaba apiadando
tú estabas apiadando
Ud./él/ella estaba apiadando
nosotros, -as estábamos apiadando
vosotros, -as estabais apiadando
Uds./ellos/ellas estaban apiadando
Futuro Continuo
yo estaré apiadando
tú estarás apiadando
Ud./él/ella estará apiadando
nosotros, -as estaremos apiadando
vosotros, -as estaréis apiadando
Uds./ellos/ellas estarán apiadando
Condicional Continuo
yo estaría apiadando
tú estarías apiadando
Ud./él/ella estaría apiadando
nosotros, -as estaríamos apiadando
vosotros, -as estaríais apiadando
Uds./ellos/ellas estarían apiadando
Traducciones

apiadar

A. VTto move to pity
B. (apiadarse) VPR apiadarse deto pity, take pity on
Ejemplos ?
En la parte trasera del paso, encontramos a María Cleofás quien con su mirada, se apiada del soldado Longinos que permanece arrepentido en la parte opuesta de la escena principal, solo y abatido, reflexionando sobre lo que acababa de ocurrir.
Allí se encuentra con un fauno, el Señor Tumnus, quien la invita a su casa y trata de que la niña se quedara dormida para llevársela a la Bruja Blanca, reina de Narnia. Pero luego se apiada de Lucy y la ayuda a volver a su mundo.
Su antigua esposa se apiada de Zao y le prepara unos panes en los que ella esconde dinero, pero Zao no se da cuenta y vende los panes.
Éste se apiada de la leprosa en la que se ha convertido y se muestra generoso con ella porque le recuerda al ídolo que guarda en su mente, pero sigue siendo un virtuoso caballero pagano que no logra alcanzar la redención.
Carol corre hacia afuera y nota que uno de los lobos hiere gravemente a Erin (Tiffany Morgan) y asesina al lobo con su cuchillo. Erin llora desconsoladamente, Carol se apiada de ella y la asesina, clavándole un cuchillo en la cabeza.
(Ester 9:31) El ayuno es observado en el décimotercer día del mes de Adar; judíos de todo el mundo ayunan el 13 de Adar para recordar que Dios se apiada de toda persona en angustia que ayuna y torna en teshuvá sincera.
Finalmente, el rey Príamo, con la ayuda de Hermes, se aventura hasta la tienda de Aquiles y le suplica por la devolución. Aquiles se apiada y, a cambio de un rescate, entrega el cadáver de Héctor a su padre, que ya en Troya realiza unos funerales.
Por ejemplo, supongamos que alguien llamado John está experimentando un gran dolor. Sarah se apiada de John debido a su situación.
A pesar de esto y de los actos que ha cometido en contra de sus amigos y ella misma, Amara se apiada de él; la suya es la única compañía que acepta.
-Suframos, suframos con valor y resignación tan crueles padecimientos e infortunios, roguemos ambos a la divina madre de los desterrados y cautivos para que mueva a compasión el corazón del infiel, y se apiada de nosotros-.
El fragor con furia crece constante y así una ola tras otra se sucede, una hora a la siguiente el turno cede, su angustia ya es coraje delirante, se arroja audaz al frenesí bramante. Su brazo férreo hiende el agua, nada resuelto, y al fin de él un dios se apiada.
De pronto, parece como que en su excelencia cabe un asomo de humanidad y que, cediendo a él, se apiada; pero no es así, porque el período no concluye en aquella última palabra, sino con estas otras: «Los cuales (los curas) hubieran sido otros tantos soldados a pelear contra la revolución».