aparador


También se encuentra en: Sinónimos.

aparador

1. s. m. Mueble usado para guardar los utensilios necesarios para servir la mesa.
2. COMERCIO Escaparate de una tienda los aparadores ya empezaban a lucir motivos navideños.
3. Mesa junto al altar.
4. Taller de un artesano o artista.

aparador, -ra

 
adj.-s. Que apara calzado.
m. Mueble para guardar lo necesario al servicio de mesa.
Taller de un artífice.
Escaparate.

aparador

(apaɾa'ðoɾ)
sustantivo masculino
1. mueble que contiene la vajilla usada en la mesa aparador de cedro
2. religión mesa junto al altar donde se dispone lo que se usa en la misa Luego de la misa, se lavan los vasos sagrados en el aparador.
3. lugar al frente de un negocio donde se expone la mercadería Los aparadores de las tiendas anunciaban la nueva temporada invernal.
Sinónimos

aparador

sustantivo masculino
1 cristalera, trinchero.
El trinchero es más pequeño que el aparador.
3 (América Central, Colombia, Esp. y México) escaparate.
Traducciones

aparador

příborník, skříň

aparador

skab, skænk

aparador

Anrichte, Schrank

aparador

astiakaappi, kaappi

aparador

buffet, placard

aparador

kredenac, ormar

aparador

戸棚, 食器棚

aparador

찬장

aparador

dressoir, kast

aparador

kredens

aparador

skänk, skåp

aparador

ตู้, ตู้เก็บเครื่องใช้หรือภาชนะที่ใช้ในการรับประทานอาหาร

aparador

büfe, dolap

aparador

tủ bếp, tủ đựng chén bát

aparador

小橱, 碗柜

aparador

SM (= mueble) → sideboard; (= vitrina) → showcase (esp LAm) (= escaparate) → shop window
estar de aparadorto be dressed up to receive visitors
Ejemplos ?
Una jarra de plata, espléndidamente cincelada, sobre el aparador; un soberbio reloj inglés, de los que entonces empezaban a usarse, en la sala; un biombo de talla y damasco; una pintura en cobre, con todo el sello de Rubens, sobre el sofá.
Y pocos días después, siendo la preguntona la marquesa de Veniales, el general, que estaba presente, fue quién respondió, alentando a su mujer con imperiosa mirada. -Del susto de ver venírsele encima un aparador inmenso cargado de loza, se le puso repentinamente blanco ese mechón.
Hecho lo cual regresó con paso perezoso, que noimpedía un sistemático olfateo a ambos lados.Entró en el comedor, echándose entre el aparador y la pared, frescorefugio que él consideraba como suyo, a pesar de tener en su contra laopinión de toda la casa.
Entró en el comedor, echándose entre el aparador y la pared, fresco refugio que él consideraba como suyo, a pesar de tener en su contra la opinión de toda la casa.
¡Hoy, ni siquiera ha querido hablar conmigo! SONIA. -¡Está muy mimado! (Rebuscando en el aparador.) ¿Quiere comer algo? ASTROV. -Quizá sí.
-Me gusta comer por la noche. En el aparador me parece que hay alguna cosa... Dicen que durante toda su vida tuvo gran éxito con las mujeres, y que son ellas las que le mimaron...
—Ten cerradas las puertas. No vaya a entrar el gato y rompa alguna cosa encima del aparador. Cuando se hubo apagado el rumor de los pasos en el asfalto de la acera, Gabriel, que estaba en pie, en medio del dormitorio, paseó una mirada en torno, mientras repasaba mentalmente las órdenes que acababa de recibir.
La nueva criada obedecía sin rechistar para no ser despedida; y como la señora acostumbraba a dejar la llave en el aparador, Felicidad cogía cada noche una pequeña provisión de azúcar, que comía sola, en cama, después de haber hecho sus oraciones.
La luz del día, penetrando por la entreabierta ventana, iluminaba la habitación, en la cual, además del humilde mobiliario, consistente en una mesa de pino, varias sillas y un viejo aparador con cortinas azules, veíanse algunos enseres de pesca, varios remos apoyados contra uno de los ángulos, y dando una nota risueña al conjunto, un pájaro, que cantaba en una jaula de alambre, y dos macetas de geranios en flor, que decoraban el alféizar de la ventana, junto a la que cosía la unigénita del Levantino, la cual contestó al poco expresivo saludo del recién llegado con una apenas perceptible inclinación de cabeza.
Después con voz balbuciente y asustada: ¡Oh!, no, ¿verdad?, no, quiero conservarla. Homais, para disimular, tomó una jarra del aparador para regar los geranios.
En un salón henchido de riqueza, un inmenso cercando aparador, los vasallos están de más nobleza que el rey don Juan entre su corte halló.
Pero si era fácil que confundieran a los dos gatos, no podía evitarse que ellos extrañasen cuanto les rodeaba; así es que Fígaro fue enseguida a esconderse debajo del aparador para que nadie le viera.