Ejemplos ?
Desde Arequipa fué Robles reclutando gente; pero el gene- ral don Pedro de Hinojosa, que acababa de ser nombrado Jus- ticia Mayor de Potosí, apaciguó á Robles, y éste se fué á Cha- yanta, residencia de doña Juana.
Mirón fue un amante desdichado. Venus estaba irritada con él, y él la apaciguó consagrándole un brazalete de oro. Observe usted que fecit se utiliza a menudo por consecravit.
Así las cosas, cuando la criatura iba a cumplir diez años, su madre murió. Juan Darién sufrió lo que no es decible, hasta que el tiempo apaciguó su pena.
Apenas pudieron salvarse el palacio del virrey y el del Ayuntamiento debido al prestigio de un sabio mejicano que ya tenía fama mundial, Carlos de Gigüenya y Góngora quien apaciguó al pueblo dándole la seguridad de que el virrey dejaría el mando.
Suspiró muy hondo, como para echar fuera toda la pesadumbre, y poco a poco se apaciguó; su condición era resignarse, aceptar lo dulce, rechazando mansa y tenazmente lo amargo.
La nueva se divulgó con la rapidez del pensamiento entre la multitud que aguardaba impaciente el resultado del juicio, y fue tal la alarma, la revuelta y la vocería, que ya a nadie cupo duda sobre lo que de pública voz se aseguraba; esto es, que el diablo, a la muerte del señor del Segre, había heredado los feudos de Bellver. Al fin se apaciguó el tumulto y decidióse volver a un calabozo la maravillosa armadura.
Pero era tanta la maldad, la perversión de las dos hermanas, que ni esta melodía, dulce como la miel, les apaciguó sus odiosos designios.
Cuando míster Micawber se apaciguó lo suficiente prosiguió la lectura de la carta: «Los honorarios, en consideración de los cuales entré al servicio de Heep -continuó, parándose siempre antes de esta palabra para proferirla con más vigor-, no habían sido fijados, aparte del jornal de veintidós chelines y seis peniques por semana.
Reportóse don Carlos, y metiéndose su padre por medio apaciguó la pendencia, y volviéndose a sus aposentos, temiendo don Antonio que si cada día había de haber aquellas ocasiones, sería para perderse, se determinó no ver por sus ojos tratar mal una hija tan querida como Laura.
Entran dos músicos MÚSICO.-Señor juez, aquellos dos casados tan desavenidos que vuesa merced concertó, redujo y apaciguó el otro día, están esperando a vuesa merced con una gran fiesta en su casa; y por nosotros le envía a suplicar sea servido de hallarse en ella y honrallos.
¿Fuí yo o no, por Dios bendito, aquél a quien se le tendió la mano, y el brazo desnudo hasta el codo, cuando la fiebre tornaba hostiles aún los rostros bien amados de la casa? ¿Fuí yo o no el que apaciguó en sus ojos, durante minutos inmensos de eternidad, la mirada mareada de amor de mi María Elvira?
El ingeniero apaciguó a los exaltados diciéndoles que la violencia empeoraría la situación aplazando la dificultad indefinidamente.