apócrifo

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Búsquedas relacionadas con apócrifos: Evangelios apócrifos

apócrifo, a

(Del gr. apokryphos, secreto.)
1. adj. Que es fabuloso, supuesto o fingido personaje apócrifo. falso auténtico
2. ARTE, LITERATURA Se refiere a la obra de arte que no es del autor o de la época que se le atribuye. falso auténtico
3. LITERATURA, TEOLOGÍA Se aplica al libro bíblico que no está incluido en el canon por no ser considerado de inspiración divina, aunque es atribuido a autor sagrado los evangelios apócrifos. revelado

apócrifo, -fa

 
adj. Supuesto, fingido.
m. bib. Grupo de libros religiosos atribuidos a un autor sagrado que no son reconocidos como canónicos por la Iglesia.
Sinónimos

apócrifo

, apócrifa
adjetivo
falso, fingido, supuesto, fabuloso, no auténtico. auténtico.
Apócrifos se dice de los Evangelios no reconocidos por la Iglesia. La palabra extendió su aplicación a todo libro, escrito, relato y autor que se considera falso, fingido, supuesto, fabuloso, no auténtico.
Traducciones

apócrifo

apocryphal

apócrifo

apocryphe

apócrifo

apocrifo

apócrifo

apokryphen

apócrifo

ملفق

apócrifo

ADJapocryphal
Ejemplos ?
Fluvià propone como apoyo documental una inicial miniada de la versión catalana de la Crónica de San Juan de la Peña donde aparece el conde Guifredo (no su hijo, Guifredo el Velloso) rindiendo vasallaje al emperador Carlomagno, pero los escudos que portan son apócrifos.
Con la Reforma protestante, Martín Lutero cuestionó la necesidad de mantener los libros «apócrifos» junto a los del canon judío y los agrupó como un apéndice edificante al final de su traducción al alemán de la Biblia.
En la iglesia católica se llama a estos libros deuterocanónicos. Los protestantes los han llamado apócrifos. Las iglesias cristianas orientales y ortodoxas incluyen en sus Biblias de cuatro a ocho textos en adición a éstos, y rechazan el uso occidental de distinguirlos de los protocanónicos.
Todas ellas han sido realizadas en su mayoría por su autor original, Francisco Ibáñez, pero en épocas pasadas, también por otros autores apócrifos (algunos de ellos identificados y otros desconocidos).
Los representantes del protestantismo han llamado Apócrifos a los documentos Deuterocanónicos, que son reivindicados como parte integrante del canon por distintas iglesias cristianas ortodoxas, cristianas orientales y católica romana.
A pesar de lo cual, el término «apócrifos» volvió a ser aplicado a esos doce textos por Martín Lutero y otros reformadores protestantes del siglo XVI.
Actualmente, los libros que no son considerados canónicos por católicos y ortodoxos, reciben el nombre de libros apócrifos; a su vez, esos mismos libros suelen ser denominados pseudoepígrafos por los protestantes, que, habitualmente, respetan también el nombre de Deuterocanónicos (literalmente, 'del segundo canon') para aquellos que han recibido reconocimiento canónico de católicos y ortodoxos (en general, son libros escritos originalmente en griego, incluidos en la traducción al griego de la Biblia judía conocida como Septuaginta o de los LXX).
El otro pasaje bíblico es la Visitación, el saludo que el Espíritu Santo inspira a Isabel, cuando María va a visitarla «bendita tu eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre» o literalmente: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!». Estos pasaje aparecen también en algunos de los evangelios apócrifos: En los capítulos 11 y 12 del Protoevangelio de Santiago.
En 1997, el escritor español José María Menéndez López recrea brevemente su vida en el relato corto Hipatia (Matemática, astrónoma, física y filósofa de pro), que forma parte de Apócrifos.
Las normas de la comunidad citan y hacen referencia a todos los textos bíblicos, apócrifos y seudoepigráficos encontrados, de manera que estos sustentan a aquellas, que a su vez se consideran intérpretes de textos inspirados que están en la "biblioteca".
Contra la hipocresía y el legalismo característico de una vida de burla a la voluntad de Dios, se propusieron el amor y la misericordia, que varios apócrifos intertestamentarios muestran como la característica por excelencia de Dios.
No obstante, algunas corrientes protestantes fundamentalistas insisten en conservar el nombre de apócrifos para los libros deuterocanónicos.