Ejemplos ?
5.511 ¿Cómo puede la lógica - la lógica que lo abarca todo, que refleja el mundo - necesitar tales remiendos especiales y manipulaciones? Sólo en la medida en que todos éstos se anudan para dar una red infinitamente fina, el gran espejo que refleja.
SANCHO MONTERO: Nada temas. No con fuerza, con industria espero cortar los hilos que tal escándalo anudan. ¿Por quién te pondrás, Estrella, por ella o por mí?
El azar se presenta Con todas sus fuerzas invencibles El azar con sus constelaciones desatadas Que súbito se anudan Para cumplir con un destino en las piedras lentas El aire vibra de los sonidos de la vieja flauta Una dulce amistad ha nacido en el mundo Acaso un gran peligro se yergue de su noche La voz de un hombre dice Estrella Y tiembla como una estrella El viento pasa y el azul amado Deja caer su aroma Para ungir las cabezas señaladas.
Negras cautivas las sirven que por doquier las circundan, para su capricho esclavas, para su servicio muchas; jardines tienen abiertos de frondosidad oscura, do alegres pájaros trinan, do frescas fuentes susurran; do de los árboles altos la espesa sombra confusa, el aura abrasada templa, y el sol entolda y ofusca; donde en hamacas de seda muellemente se columpian del céfiro acariciadas que en la hojarasca murmura. Donde en el césped mullido, al son de animada música, en danzas voluptuosas giran, se trenzan y anudan.
Dividida en dos crenchas, corta a media melena todas peinan igual la mata de cabello que nimba tristemente el mohín de la pena en sus rostros sedientos de lo justo y lo bello. Los límites sociales son ruecas de cristal; los hilos que se rompen ya no se anudan nunca.
El canto de las nuevas liturgias es la combinación de siniestros ruidos que se anudan unos a otros en el extremo de sus ecos; la plegaria, el lamento, el silbido del látigo, el crujimiento de los huesos triturados por la herradura de los caballos, el rechinamiento de las puertas de los presidios, la maldición del sicario, la caída de los cuerpos en las aguas del mar, el chisporroteo de las rancherías incendiadas, el paso cauteloso del espía, el cuchicheo del denunciante, la risa del cortesano, el clamor de la adulación, el lloro de los pequeñuelos y el murmullo monótono de oraciones estúpidas ...
Dios le da noches de fecundas horas y luengos días de apacibles treguas..., ¡horas sin luz que velen sus misterios y horas de sol que sus entrañas templan! Y Dios, Padre del mundo, le da también cosecha de frutos vivos que el vivir anudan, de frutos bellos que el vivir alegran...
En toda la provincia de Salamanca (Castilla y León) se portan desde la víspera las gargantillas bendecidas, unas cintas de colores (con la imagen del santo grabada) que se anudan al cuello, recordando el patronazgo de Blas de Sebaste sobre los enfermos de afecciones de garganta.
El tercero, “Susanita”, es el relato de cómo una solterona irredenta trata de cumplir sus sueños románticos. En el cuarto, “El regreso”, como su nombre lo sugiere, las historias anteriores se anudan y concluyen.
Los pastores de la Sierra de Gredos anudan estas plantas para hacer ramos que cuelgan en las puertas y en el interior de sus majadas.
Los artistas combinan para el evento unidades de varios colores que retuercen y anudan formando figuras de perros, espadas, sombreros, flores, etc.
Los extremos del pareo se sujetan normalmente remetiéndolos, manteniéndolos en su sitio solamente por la fricción. Solamente cuando se usa como vestido alrededor del cuello o de los hombros, los extremos se anudan.