antro


También se encuentra en: Sinónimos.

antro

(Del lat. antrum < gr. antron.)
1. s. m. Caverna, cueva.
2. coloquial Lugar de mal aspecto o reputación actuaba todas las noches en un antro del casco viejo. tugurio

antro

 
m. Caverna, cueva, gruta.
fig.Lugar que produce temor o repulsión.

antro

('antɾo)
sustantivo masculino
1. establecimiento público o vivienda de mal aspecto y reputación Encontraron a los delincuentes en un antro de la ciudad.
2. gruta o caverna El antro es una cueva natural profunda.
Sinónimos

antro

sustantivo masculino
2 (medicina) cámara, ventrículo, cavidad.
Traducciones

antro

dive, cavern

antro

creux

antro

antrum

antro

التجويف

antro

antrum

antro

antrum

antro

antrum

antro

antrum

antro

antrum

antro

SM (= cueva) → cavern (= local) → dive
antro de corrupciónden of iniquity

antro

m. antrum, any semi-closed cavity, particularly one with bony walls;
___ auris___ auris;
___ cardíaco___ cardiacum;
___ folicularfollicular ___;
___ mastoideo___ mastoideum;
___maxilarmaxillary ___;
___ pilórico___ pyloricum;
___ timpánicotympanic ___.
Ejemplos ?
Pasa a esta margen, hijo, te aconsejo, que lleva al mar sin riesgo y sin apuro.» «Yo te agradezco, padre, tu consejo --respondió el caballero muy seguro--, mas nunca por mi honor peligro dejo del cual muy más que de la vida curo. En vano a aconsejarme tal te has vuelto; antes a hallar el antro estoy resuelto.
Algunos acababan de salir de Azcuénaga y daban noticias de los nuevos presos transmitiendo mensajes, otros para inspirar confianza, gastaban anteojos de carey, y todos al entrar soslayaban el antro con rapidísimas miradas.
Ese monstruo, abortado por una decadencia de fe y corruptela de nobleza; ese antro que fué refugium peccatorum de los libertinos hastiados y de los am- biciosos decepcionados, es lo que, por sarcástica ironía, se llama ¡Compañía de Jesús!...
Levantábanse de la almohada trescientas caras soñolientas, sonaba un verdadero concierto de bostezos, caían arrolladas las mugrientas mantas, dilatábanse con brutal desperezamiento los robustos e inactivos brazos, liábanse los tísicos colchones conocidos por «petates» en el mísero antro, y comenzaba la agitación, la diaria vida en el edificio antes muerto.
Paráronse ante mí, y con dolorida voz, la más triste de las dos, me dijo: -«Alma gentil, para sufrir nacida, tú revuelves en vano, entre el prolijo curso de tu angustiado pensamiento, la oscura frase que al mortal dirijo en aquel prolongado, hondo lamento que, desde el antro de la vida humana, lancé en mi canto a la merced del viento.» Yo respondí: -«Si no eres sombra vana, ilumina mi espíritu y la clave préstame de tu ciencia soberana.» Ella inclinó hacia tierra el rostro grave, y dijo con palabra y con gemido: -«¡Quien sabe de dolor todo lo sabe!
A lo lejos sonaba la hora cantada por los serenos, rasgando vibrante la bochornosa calma de la noche estival; y los trasnochadores que volvían del café o del teatro deteníanse un instante ante las rejas para ver en su antro a los panaderos, que, desnudos, y teniendo por fondo la llameante boca del homo, parecían ánimas en pena de un retablo del Purgatorio; pero el calor, el intenso perfume del pan y el vaho de aquellos cuerpos dejaban pronto las rejas libres de curiosos y se restablecía la calma en el obrador.
Llegó apresurada y pálida, mientras Emily dormía. Le dijo: « Aléjate de este antro y sígueme». Los que pertenecían a la casa quisieron detenerlas; pero era lo mismo que si hubieran intentado detener el mar.
En aquella tienda, que era pequeña y baja y estaba casi a oscuras, pues sólo la iluminaba una ventanita pequeña, casi tapada por los trapos colgados por delante, y donde había que entrar bajando algunos escalones, penetré con el corazón palpitante. Mi temor aumentó cuando un horrible viejo de barba gris salió precipitadamente de su antro y me cogió de los cabellos.
Y en cuanto a vuestros culos, hay aún precauciones que deben ser tomadas, tanto para al ofrecerlo disimular el antro odioso que lo acompaña como para evitar mostrarnos en ciertos momentos ese culo en el estado en que otra gente desearía siempre encontrarlo; debéis entenderme, y por otra parte recibiréis de las cuatro dueñas instrucciones ulteriores que acabarán de explicarlo todo.
Puesto el puntal, y estando así seguro que el monstruo no podrá cerrar la boca, toma la espada, y por el antro oscuro con filo y punta aquella carne toca.
Este vivía en una pensión de la calle Uruguay, cierto departamento oscuro y sucio ocupado por un fantástico mundo de gente de toda calaña. La patrona de tal antro se dedicaba al espiritismo, tenía una hija bizca y en cuanto a los pagos era inexorable.
Caída de los cielos duda la Sombra en movimiento blando, y huye vencida en desgarrados velos ante las flechas de oro que de arco tenso arrojan los querubes Aún entre informes nubes lucha Satán, cuando el Arcángel vuela con ímpetu sonoro, ciñendo diamantina su armadura: el sol de fuego embraza por rodela, el haz de rayos como lanza vibra, y en su antro hundiendo a la Tiniebla impura, de nuevo al Cielo amenazando libra.