antoniano

antoniano, -na

 
adj.-s. Díc. del monje de la orden de san Antonio Abad, y de la persona que pertenece a una cofradía que esté bajo la advocación de san Antonio.
adj. Relativo a esta orden o cofradía.
Ejemplos ?
Estudió en el Convento Franciscano de Ocopa (Región Junín), donde el 16 de mayo de 1939 fue ordenado sacerdote. Viajó a Roma doctorándose en Derecho Canónico en el Pontificio Ateneo Antoniano, con la mención summa cum Laude.
El pueblo antoniano ha presenciado en "El Santuario" grandes partidos disputados por Juventud Antoniana a lo largo de su historia, como los primeros títulos de la Liga Salteña de Fútbol, los Torneos Regionales, algunos partidos del Campeonato Nacional, Copas Confraternidad y entre otras copas amistosas, gloriosos partidos de la Primera B Nacional, los dos títulos del Torneo Argentino A, varias goleadas a favor, etcétera.
Luego amplió estudios en el Pontificio Ateneo Antoniano de Roma, matriculado en la facultad de teología, sección de historia eclesiástica, en la que obtuvo el doctorado en 1955, con la máxima calificación.
El estadio antoniano inicialmente recibe el título de "Basílica Mayor" al ser el club una institución pontifica, aunque ese nombre fue cambiado por "Honorato Pistoia" en honor del padre director que tuvo la institución.
El estadio lleva el nombre "Fray Honorato Pistoia" y honra la memoria de un caracterizado simpatizante antoniano, sacerdote franciscano residente en Salta, quien había llegado desde Italia, y trabajaba en la grey local, desarrollando su tarea en el convento y en los establecimientos educativos que dependían de la Orden.
Francesco Patrizi (en latín: Franciscus Patricius) (1529-1597), profesor de Filosofía. Silvio Antoniano (1540-1603), profesor de Literatura.
Su actividad principal sigue siendo la arquitectura: entre sus proyectos recordamos la participación en el área medieval del Palazzo della Ragione, con la planificación del Palazzo delle Debite; la realización de una escuela-modelo; el arreglo del convento antoniano sede del Museo Cívico; la ampliación del cementerio y las colaboraciones en la Basílica de Sant'Antonio (San Antonio de Padua) en Padua; la restauración de la Pusterla de Porta Ticinese y el proyecto para la Casa de descanso para Músicos «Giuseppe Verdi» en Milán; el proyecto de la fachada de la iglesia de Santa María Assunta y del hospital de Gallarate en la provincia de Varese.
El pueblo antoniano, rechaza la idea por el más simple y contundete argumento: Para poder contar la historia de esta cancha, la cancha del Centro Juventud Antoniana de Salta, primero hay que remontarse a principios del siglo XX cuando el Centro estaba empezando a forjar su historia y se veía carenciado de una sede propia para disputar sus encuentros de la Liga Salteña de Fútbol.
El año siguiente el asilo León XIII cedió una manzana para que el Club Atlético Juvenil Antoniano de Fútbol (así se lo llamaba en ese momento) juegue los partidos de primera división de la Liga en la manzana de La Rioja, Lerma, Tucumán y Catamarca; al frente, en la Lerma y San Luís, hacían ejercicios los alumnos del colegio franciscano, el encargado era el Padre Colalunge y les ofreció a los dirigentes esa manzana.
Solo se conoce el nombre de un edil, Marco Julio Antoniano, documentado en las inscripciones de las tuberías de plomo que, con funciones de acueducto, se integraron en el puente sobre el Ebro.
Fue sentenciada bajo las leyes congoleñas como bruja y hereje, con el consentimiento y consejo de los frailes capuchinos Bernardo da Gallo y Lorenzo da Lucca. El movimiento profético antoniano sobrevivió a su muerte.
Allí ganó conversos, especialmente entre los partidarios de la antigua reina Suzana de Nóbrega. Manuel Makasa, uno de estos partidarios también se convirtió en antoniano y se mudó a São Salvador.