antioqueño

(redireccionado de antioqueña)

antioqueño, -ña

 
adj.-s. De Antioquia, c. de Colombia.
Ejemplos ?
El plato tiene sus orígenes en el envuelto antioqueño, que desde mediados del siglo XIX conformaba la única alimentación que acompañaba al arriero de la región antioqueña y del antiguo Viejo Caldas, Es un compuesto culinario con abundante proporción de carbohidratos, ya que debía suplir el gran gasto de energía en las jornadas de viaje que tenía que desarrollar el arriero antioqueño en su trabajo diario.
En su presentación clásica tradicional o autóctona está compuesto por catorce ingredientes invariables; doce de ellos dispuestos en las mencionadas bandejas o platos, y dos más como acompañamiento: Arroz blanco Carne En polvo de res, y sudada Chicharrón Huevo frito Tajadas de plátano maduro o Patacón Chorizo antioqueño con limón Arepa antioqueña Hogao Con tomate y cebolla Fríjoles Cargamanto Tomate rojo en rodajas Aguacate.;Acompañamiento: mazamorra con leche Panela molida, dulce macho o bocadillo de guayaba.
En cuanto a gastronomía, la Comida típica antioqueña como el plato de mondongo o fríjoles acompañados de aguadepanela (sus habitantes pronuncian agua panela) son típicos.
Aunque dentro de la historia colombiana la migración interna, desplazamiento o colonización más representativa fue la antioqueña, durante el tiempo de la violencia partidista se produjo un gran desplazamiento a lo largo y ancho del país, Boyacá no fue la excepción, donde debido a la violencia partidista y a la pobreza en general una gran parte de los boyacenses se desplazaon a principios del siglo XX hacia las zonas más frías del eje cafetero ya colonizadas por antioqueños, donde si bien no fundaron ninguna población, sí marcaron y cambiaron la relación cultural a donde llegaron.
Santa Cruz de Mompox, Patrimonio Histórico de la Humanidad Popayán, Patrimonio Histórico Muelle de Puerto Colombia, situado en el municipio que lleva su nombre, que en su época (1881) fue el más largo del mundo. Ciudad de Manizales, es el centro histórico republicano más grande del país y representativo de la colonización antioqueña.
El municipio de Caucasia se encuentra localizado al norte del departamento de Antioquia, en la subregión antioqueña del Bajo Cauca su territorio es un plano con pequeñas ondulaciones al norte y al occidente y sur es quebrado.
Hijo de José María Barrientos Jaramillo y Rosalía Suárez, según el actual consenso entre los genealogistas colombianos, José María Barrientos Jaramillo, quien hacia parte de la élite antioqueña de la segunda mitad del siglo XIX y primera del siglo XX, habría tenido un romance con Rosalía Suárez y sería el padre de Marco Fidel Suárez.
Estos representantes, el quindiano Ignacio Torres Giraldo y la antioqueña María Cano, notaron una gran presión de los trabajadores para realizar una huelga.
Después del rosario con misterios en que Damián hacía el coro, todo él ojicerrado, todo él recogido, todo extático, de hinojos sobre la áspera estera antioqueña que cubría el suelo; después de este largo coloquio con el Señor y su Santa Madre, cuando ya las patronas habían despachado sus quehaceres y ocupaciones de prima noche, solía Damián leerles algún libro místico, del padre Fáber por lo regular.
La iglesia antioqueña iba a tener un San Tomasito de Aquino, si acaso Damián no se moría, porque el muchacho no parecía cosa para este mundo.
Obra como ésta no la prodiga naturaleza: las líneas rehenchidas de aquella escultura de carne tierna diseñaban ya la mujer antioqueña, alta, esbelta, de movimientos lánguidos y cadenciosos; el cuello y el pecho ondulaban en esponjes de paloma cuando arrulla; la boquita, de labios un tanto gruesos pero correctos, se plegaba con el mimo y la monería que sólo la inocencia sabe producir, mostrando unos dientecitos que parecían miajas de la pulpa del coco; movía esas manos pompas, de palmas sonrosadas, con la gentileza, la maña y la travesura de una gatita; y cuando, inclinada la cabeza, proyectaba aquellas pestañas crespas, largas y de color atortolado, hubiera servido de modelo para una Virgen niña.
La maternidad vino a revelarle la felicidad conyugal, a dejársela entrever apenas, que a los seis meses de nacido murió su primogénito; vino luégo otro hijo débil, enfermizo, para quien temía la misma suerte. Estos frutos seguidos prometían la cosecha sin tregua de la fecundidad antioqueña.