antifaz


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antifaz

1. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Objeto de cartón, tela, plástico u otro material con el que una persona se cubre la cara. careta
2. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de tela negra con que se cubren los ojos para evitar la luz en el avión les dieron antifaces para poder conciliar el sueño.
NOTA: En plural: antifaces

antifaz

 
m. Velo o máscara con que se cubre la parte superior del rostro.

antifaz

(anti'faθ)
sustantivo masculino
1. máscara de material flexible para esconder el rostro No la reconocí con el antifaz.
2. elemento de tela oscura usada para evitar que los ojos vean la luz Usaba antifaz para descansar la vista.
Sinónimos

antifaz

sustantivo masculino

antifaz:

máscaracareta,
Traducciones

antifaz

Maske

antifaz

veil

antifaz

mascherina

antifaz

masque

antifaz

маска

antifaz

masker

antifaz

máscara

antifaz

قناع

antifaz

maska

antifaz

μάσκα

antifaz

маска

antifaz

Maska

antifaz

maske

antifaz

マスク

antifaz

마스크

antifaz

mask

antifaz

SM
1. (= máscara) → mask
2. (= preservativo) → condom, johnny, rubber (EEUU)
Ejemplos ?
Tú, que al abrigo de ignoradas leyes, Con la antifaz de un muerto, en gesto bravo Parodias los esclavos y los reyes Riéndote del rey y del esclavo.
El antifaz nos permite dar bromas terribles a los amigos. ¿Qué broma más terrible que la verdad? Nos enmascaramos igual que muchos se emborrachan para volver a la verdad, para clamarla en medio de la calle o para murmurarla a un oído, siquiera una vez cada doce meses.
Quiso ver de nuevo las largas, las de antes; para encontrarlas en el fondo de la caja, Rodolfo revolvió todas las demás; y maquinalmente se puso a buscar en aquel montón de papeles y de cosas, y encontró mezclados ramilletes, una liga, un antifaz negro, alfileres y mechones de pelo, castaños, rubios; algunos, incluso, enredándose en el herraje de la caja, se rompían cuando se abría.
Y, diciendo esto, alzó la mano y con honesto comedimiento quitó el antifaz del rostro de Leonisa, que fue como quitarse la nube que tal vez cubre la hermosa claridad del sol, y prosiguió diciendo:-Veis aquí, ¡oh Cornelio!, te entrego la prenda que tú debes de estimar sobre todas las cosas que son dignas de estimarse; y veis aquí tú, ¡hermosa Leonisa!, te doy al que tú siempre has tenido en la memoria.
¡Te conjuro, En nombre del Señor que el alma adora, Ángel, ó genio impuro. Que seducirme quieres, ¡Aparta el antifaz que desfigura Tu primitiva é infernal figura!
—Eso más bien, con mil amores, señor— Llenó don Beltrán las copas, una cada cual tomó, y alzándose la visera el flamenco lidiador, encubiertas las mejillas con un antifaz mostró.
Y ya en prosa, ya en verso, de mi gárrula pluma, años hace, no se escapa un ¡ay! y para enmascarar mi pobre espíritu recurro de la broma al antifaz.
Buscar lo más obscuro de la alcoba y ver, con vago miedo, las junturas por donde entra la luz, como quien roba, cobarde, vil, con antifaz y a obscuras.
Para qué más lamentos de vidente en las horas del encuentro, si vislumbro lo que ruegan las hormonas en el rito exultante de sus bromas… Acepto los pasos que me agrietan y basta de más tretas… Conozco los momentos del discurso… sus sonrisas que crecen de existencias y las últimas piruetas de una muerte tan dulce que nos lleva, calavera, hacia la sombras de una luz agónica que se finge duradera. Antifaz disfrazado de entelequias, donde acaba el carnaval… en plena fiesta.
I – QUIERE usted verlo –me había dicho mi amigo De Jacquels–, sea, consiga un dominó y un antifaz, un dominó elegante, de satén negro, cálcese unos escarpines, y, por esta vez, medias de seda negra también, y espéreme en su casa el martes hacia las diez y media; iré a buscarle.
Sobre la mesa en una urna labrada, yacía una rosa blanca marchita, cuyos pétalos, salvo uno que se mantenía aún, habían caído junto al vaso, como lágrimas perfumadas; un roto antifaz negro, un abanico, disfraces de todo tipo se encontraban esparcidos por los sillones, y hacían pensar que la muerte se había presentado de improviso y sin anunciarse en esta suntuosa mansión.
Revolvió la señá Cipriana en un estante, y cuando se volvió presentando la mercancía, un montón de guantes limpios con bencina, unos desaparejados, otros desgarrados, que solían comprarle los cocheros de punto para limpiar los metales de sus coches, vio que el mascarón se había quitado el antifaz, y era de recia contextura, guapo mozo, «un tipazo», como se dice.