ansiado

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Sinónimos

ansiado

, ansiada
Traducciones

ansiado

sospirato

ansiado

ADJlonged-for
el momento tan ansiadothe long-awaited moment
Ejemplos ?
Su hijo Enrique II (1547-1559), para continuar la lucha contra Carlos V, se alió con los príncipes protestantes alemanes y conquistó al Imperio los tres obispos (Metz, Toul, Verdum), mientras en Italia perdía Siena (1555), Felipe II, por medio de Manuel Filiberto de Saboya, le infligió la terrible derrota de San Quintín (1557), pero al año siguiente, el duque de Guisa reconquistó Calais de manos inglesas y, finalmente se logra la ansiada paz de Catreau-Cambresis.
Manda Vargas, turbado con tal encuentro, que tome por otra calle, al postillón. Revolviendo este los caballos, torna por un callejón estrecho, y a la calle ansiada llega después de corto rodeo.
-Perdóneme usted si no le comprendo... -repliqué, haciéndome todo oídos, pues veía venir la ansiada biografía de mi hombre. -Y, sin embargo...
Corren sus días cual intacta linfa Que murmurando por la selva fluye; La pompa de los cielos, El vario ornato de perpetua boda Con que Naturaleza se engalana, En él encuentran cristalino espejo, Que ni las sombras de la duda empañan, Ni el desaliento hiela; Señor de sí se eleva el pensamiento, Y congregando aromas y esplendores, Rico de propio jugo, Y rico de la savia poderosa Con que le nutre la opulenta vida, Desata sus corceles A conquistar el mundo de la idea. ¡Feliz si logra la templanza activa, El reposo fecundo, Del arte y la razón ansiada meta!
A buscar la verdad vino hasta el fondo de tu profunda cueva: mas, ay, en vez de la razón ansiada, un abismo más hondo mi alma desesperada en su seno, al salir, consigo lleva...!
No había indicio alguno de los tres hermanos. Pero debía esperarse a los otros botes; seguramente ellos los traían a la orilla ansiada.
Se trata, por lo tanto, de un esfuerzo para componer una solidaridad ciudadana que dé apoyo expresivo, lúcido e integral a una ansiada solución nacional.
Radiante de alegría, y bella nuncia de más bello día, se avecinaba la feliz aurora en que, tras los pesares de larga ausencia, a tus remotos lares te condujese nave voladora: pero se adelantó la aguda espada de la muerte traidora; y aquella misma aurora tan ansiada en que partir debiste al patrio suelo desde playa francesa, ¡Te vio partir del puerto de la vida a la oscura región desconocida de la que nunca viajador regresa!
Cuando pisan el arenal y se hace el silencio solemne, y en él se destacan y ruedan las palabras del gallardo paladín, algo más que la proximidad de los cuerpos acerca y ata a los treinta y tres hombres allí congregados; es el pasado que revive en aquella escena; es la lucha incruenta, cruel y siempre renovada para alcanzar la ansiada libertad; es el pasado que vuelve, inexorable, a consumar el designio providencial; y los recuerdos se agolpan a la memoria, y los corazones laten con violencia inusitada, y el milagro empieza a consumarse.
El puñal de Catón, la adusta frente del noble Bruto, la constancia fiera y el arrojo de Scévola valiente, la doctrina de Sócrates severa, la voz atronadora y elocuente del orador de Atenas, la bandera contra el tirano Macedonio alzando, y al espantado pueblo arrebatando; el valor y la fe del caballero; del trovador el arpa y los cantares: del gótico castillo el altanero antiguo torreón, do sus pesares cantó tal vez con eco lastimero, ¡ay!, arrancada de sus patrios lares, joven cautiva al rayo de la luna, lamentando su ausencia y su fortuna; el dulce anhelo del amor que aguarda, tal vez inquieto y con mortal recelo; la forma bella que cruzó gallarda, allá en la noche, entre medroso velo; la ansiada cita que en llegar se tarda al impaciente y amoroso anhelo...
Nuestras providencias sobre las operaciones militares del Ejército son unas, y el objeto que las rige, es la ansiada libertad de nuestra Madre patria; a ésta dedicamos todos nuestros conatos y fatigas, y hasta sacrificar nuestras vidas en su defensa; todos los oficiales que tenemos el honor de mandar respiran iguales sentimientos, y son tan unidos en el desempeño de su ministerio como joviales en el trato familiar.
El Gobierno, para intensificar, en gran escala, la producción armamentista que le es ruinosa, pero que le es también indispensable para prepararse contra y para la fatal guerra futura, viola la ansiada reivindicación de las cuarenta horas; mientras los sindicatos, en represalia, decretan una huelga general que fracasa lamentablemente.