Ejemplos ?
El muy granuja acababa de saltar desde el interior de la agalla y se pavoneaba ante el hocico del cansado reig, como si hubiera llegado mucho antes. El sencillo animalote no sabía qué hacer.
El esparrelló dejóse caer en línea recta, y en una hondonada abierta, por las dragas en el fango, vió tumbado como un canónigo a un reig corpulento, que por lo menos pesaba cuatro arrobas; un animalote insolente y matón que cobraba el barato en todo el golfo, y apenas movía una agalla hacía temblar a todo el escamado enjambre.