animalidad

animalidad

 
f. Calidad de animal.
Traducciones

animalidad

animalità

animalidad

SFanimality
Ejemplos ?
¿Entendido? La animalidad entera le respondió asustada: -Sí, tlacuachito dios, intercede por nosotros. -Sí, elegido de las mayorías, ruega por nosotros.
¡Pura biología! —Sólo al principio; luego nos liberaríamos de nuestra animalidad. Y ascenderíamos a la suma humanidad; dominadora de los instintos, creadora de lo puramente humano, despojados de las ataduras que nos imponen las ecologías y las ideologías.
Lo has hecho regresar nuevamente a la tierra de las maldades en la que has nacido. Allá predomina la animalidad negativa. Triunfa el instinto sanguinario de los depredadores retrógradas y muertos de hambre espiritual, resentidos de sus impotencias, que los hace ambicionar, odiar a sus semejantes, envidiar, calumniar, estafar, robar, explotar, humillar, abusar, ser crueles, egoístas, díscolos y asesinarlos en su existencia fugaz que se les ha prestado para ver si se superan por obra y gracia de la voluntad creadora.
en los que los primeros albores de la inteligencia se reflejaban con una chispa maligna; de brazos largos y pies prensiles, con todas las irregularidades esqueléticas que delataban el reciente escape de la animalidad original.
Sólo ha de salvarse, continuó con sus órdenes, una pareja que se haya distinguido por haber superado la animalidad inferior y se haya elevado con hechos creativos a su propio mejoramiento, que es el mejoramiento de la creación.
Sin embargo, las pasiones humanas que los dominados por la animalidad desataban, poco a poco fue destruyendo la unidad proclamada por el Tloque-Nahuaque, como ley para el perfeccionamiento de hombres y mujeres.
Cuando Chicomecoatl vio tanta mortandad, se estremeció y pensando que se le había pasado la mano, pues el castigo no era para destruir a todos los humanos, sino sólo a los que no se habían librado de la animalidad, se transformó de inmediato en CHALCHIUCIHUATL (chalchihui: esmeralda, jade), es decir, la fertilidad; luego en XOCHIQUETZAL (xochitl: flor), esto es, la energía creadora de flores y por último en CENTEOTL, el maíz; pero ya era demasiado tarde.
Los dioses no habían creado a los hombres y a las mujeres sino que sólo eran producto ocasional del sudor salado que les brotó a las divinidades al construir la animalidad terrestre.
Sólo así encenderemos esas dos luminarias que regirán la vida de los nuevos hombres, pues, hundidos en la animalidad, los pocos sobrevivientes que pueblan la tierra, escondidos como sabandijas, como gusanos, como ajolotes, como culebras sin plumas, yacen abandonados a la esclavitud de las oscuridades.
La sabida eterna lucha entre Tezcatlipoca y Quetzalcoatl, no era exactamente la mitificación pregonada de la lid entre el bien y el mal, en sentido euroasiáticoafricano, sino la guerra florida entre permanecer entidad biológica indiferente, sierva de los placeres sensoriales de nuestra animalidad (comida, bebida, sexualidad, diversión, egoísmo) o trascender rumbo al perfeccionamiento del todo natural, social y cultural.
La sangre de la víctima fue arrojada hacía los cuatro puntos cardinales para que en todo el mundo se supiera que la animalidad había muerto para el ser humano y que por ellos se cumplía un mandato del TEOTL: habría que sacrificar nuestros impulsos animales arrancándolos también de nosotros por obra de una disciplina férrea: por un dominio de nuestros instintos: por una educación de nuestra voluntad que nos quitara simbólicamente el corazón animal que nos hace ser imperfectos.
En esa vez, la guerra florida, la guerra creadora, había sido ganada por QUETZALCOATL y había demostrado que a pesar de la animalidad que llevamos los humanos, no obstante las influencias negativas y las dificultades, se puede siempre aspirar a la perfección luminosa de la sabiduría que da la VOLUNTAD.