Ejemplos ?
¿Tú, bella más que la luna si en el mar se mira, unirte a los peligros y pesares de este triste mortal?... ¡Damas! —Huyamos de su presencia, donde no me angustie su injuriosa piedad... ¡A Dios!
Es estúpido quien confiese temer la muerte no por el dolor que pueda causarle en el momento en que se presente, sino porque, pensando en ella, siente dolor: porque aquello cuya presencia no nos perturba, no es sensato que nos angustie durante su espera.