angosto

(redireccionado de angostas)
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angosto, a

adj. Que es estrecho o reducido el rebaño pasaba por una angosta cañada; escalar una angosta garganta del río.

angosto, -ta

 
adj. Estrecho, reducido.

angosto, -ta

(aŋ'gosto, -ta)
abreviación
que es estrecho camino angosto
Sinónimos

angosto

, angosta
adjetivo
estrecho, ahogado, reducido.
Estrecho se opone a ancho, mientras que angosto sugiere dificultad de pasar: una cinta, un encaje, son estrechos, no angostos. Un desfiladero puede ser estrecho o angosto. Por otra parte, en los casos numerosos de sinonimia total, angosto se siente generalmente como palabra más escogida y literaria, quizá por su menor uso. Compárense: un sendero angosto y un sendero estrecho; pasillo angosto y pasillo estrecho; ahogado se refiere a un sitio estrecho sin ventilación.
Traducciones

angosto

schmal

angosto

narrow

angosto

étroit

angosto

nauw, smal

angosto

estreito

angosto

узкий

angosto

kapea

angosto

ADJnarrow

angosto-a

a. narrow; tapered.
Ejemplos ?
Al montar eché mi brazo tan de menos que sentí un profundo desconsuelo, y buscando el bálsamo de aquellos, ojos aterciopelados miré a las ventanas, pero las angostas ventanas de montante donde temblaba el sol de la mañana, permanecieron cerradas.
De los negruzcos aleros goteaba la lluvia, y en las angostas ventanas que se abrían debajo asomaba, de raro en raro, alguna vieja: Tocada con su mantilla, miraba a la calle por ver si el tiempo clareaba y salir a misa.
Hay angostas y oscuras cañadas donde los árboles se inclinan fantásticamente, y donde discurren estrechos arroyuelos que nunca han captado el reflejo de la luz del sol.
Aquí no se encontró. Ella tiene un sombrerito negro. Sus alas son muy angostas. Debajo de él acomoda sus cabellos. Parece un nido dado vuelta.
En lo alto de las angostas ventanas guarecidas bajo los aleros negruzcos, asomaba de largo en largo, alguna vieja: sus manos secas sostenían entornada la falleba al mismo tiempo que con voz casi colérica, gritaba: —¡Viva el Rey de los buenos cristianos!
Eran en su mayoría seres repulsivos: frentes angostas con un cerquillo de cabellos rebeldes que sombreaban como manojo de púas las rectas cejas; rostros en los que parecía leerse la fatal herencia de varias generaciones de borrachos y homicidas; carne nacida del libertinaje brutal, que estaba aderezándose para ser pasto del presidio; pero entre ellos había muchachos enclenques e insignificantes, de mirada sin expresión, que parecían esforzarse por seguir a los compañeros en su oscuro descenso; y extremando la ley de castas hasta lo inverosímil, resultaban las víctimas de aquellos mismos que pasaban como esclavos de los presos.
Casas nuevas y chatas, calle de empedrado tumultuoso por la tortura diaria de enormes carros, veredas angostas plagadas de traspiés, nada me distraía, cuando el rumor de una voz quejumbrosa llegó a mí, al través de la noche, pálidamente aclarada por un pedazo de luna muriente.
Y tan pronto como logran vencer este obstáculo, siembran el desorden en la sociedad burguesa, amenazan dar al traste con el régimen burgués de la propiedad. Las condiciones sociales burguesas resultan ya demasiado angostas para abarcar la riqueza por ellas engendrada.
Arrima tú la razón a las dificultades, y verás cómo con ella se ablandan las cosas ásperas, se ensanchan las angostas, oprimiendo menos las graves a los que con valor las sufren.
Juega con palabras, como los prestidigitadores japoneses con puñales; y estrae del tintero líneas y más líneas de frases cortas y abigarradas, como los embaucadores de ferias se sacan del estómago varas y más varas de cintas angostas y multicoloras.
No atraviese mi padre las vías angostas por las que es terrible andar, donde se tiene el gran ea panto de ver las potencias que las ocupan, donde el río de fuego que corre en el abismo mueve sus ondas como las olas del mar.
riticando, y con mucha razón, a sus padres, que pudiéndola hacer grande y cómoda, pues para ello habían tenido campo a discreción, habían cavado una vizcachera que no alcanzaba siquiera para toda la familia, una vizcacha joven y entusiasta del progreso exclamaba: «¡Pero si es una barbaridad!, haber hecho tan pocos cuartos, tan pequeños, con puertas tan angostas que no puede uno pasar sino de sesgo.