andante

(redireccionado de andantes)

andante

1. adv. MÚSICA Moderadamente lento.
2. s. m. MÚSICA Composición que se ejecuta con este movimiento.

andante

  (voz italiana)
m. mús. Movimiento musical de ritmo moderadamente lento, entre el adagio y el allegro.
Composición musical o parte de ella en este movimiento.
caballero andante Personaje principal de las novelas de caballería.
Traducciones

andante

andante

andante

andante

andante

andante

andante

andante

andante

Andante

andante

Andante

andante

Andante

andante

アンダンテ

andante

Andante

andante

A. ADJ (= que anda) → walking
caballero andanteknight errant
B. SM (Mús) → andante
Ejemplos ?
Pues si un comediante llega a ser, con relación al personaje que está encargado de expresar, lo que las mejores estatuas antiguas, milagrosamente animadas, vivas, andantes, videntes, podrían ser, con respecto a la idea general y confusa de belleza, ése sería, a no dudar, caso singular y totalmente improvisto.
Cuando Vivaldo le argulló el que no se acordasen los caballeros andantes antes de Dios que de su dama, esquivó la definitiva respuesta.
Acudieron en seguida a empaparse en ella todas las sabandijas, que eran las personas que habían ido allí con el mismo intento que había llevado el niño, por lo cual todos los lagartos se volvieron caballeros andantes; las lagartijas, princesas; los grillos, músicos; los cigarrones, danzantes; las chicharras, periodistas; las arañas, doncellas; las curianas, estudiantes; los escarabajos, doctores; los mosquitos, cantantes; las moscas, viudas, y los gorgojos, niños.
Y al quedarse palimpsesto entre su ataúd de letras, el quieto velatorio del poema, se vuelve domador de voces, de timbres comprimidos, de registros apresados de alegretos o de andantes, de prestos majestuosos o juguetes, bagatelas que subyacen al esfuerzo ronronero del poeta, silente fajador que nos anuncia la palabra florecida, flor y canto floreciente, hecha de todos hecha por todos hecha con todos.
En esta empresa encontró dificultades mayores que las de los caballeros andantes del año de Maricastaña, que rara vez tenían que vérselas sino con gigantes, encantadores, fieros dragones y otras cosas del mismo jaez, fáciles de vencer, y a los que les era preciso abrirse camino simplemente a través de puertas de hierro y bronce y muros de diamante, hasta la parte interior del castillo, donde estaba confinada la dama de sus pensamientos.
los trescientos años de haber nacido su inmortal don Quijote de la Mancha I Para irrisión de andantes caballeros, lanzaste el tuyo, de figura triste, tempestuoso filántropo, que embiste doquiera que barrunta desafueros.
De Bretaña un sinnúmero de andantes caballeros famosos a ella llega, y de reinos cercanos y distantes, de Francia, de Alemania, de Noruega.
Mientras tú, bajo tus cotas, tus corazas y tus cascos,- :fiera indigna de sus garras-, sumergido en lo más hondo de tus autos imperiales, artillados y blindados como andantes fortalezas; custodiado por tu guardia y tus aviones, :en la tierra y en los aires - como un mísero Heliogábalo lloroso, como un viejo Ganimedes angustiado, :inferior a las mujeres :del harem y el gineceo-, estallabas en histéricos chillidos :azuzando a tus mesnadas, :más atrás de tus cañones, más atrás de tus fortines y tus fosos, :más atrás de tus reservas, más atrás de los fogones donde hierven tus marmitas, más atrás del más cobarde de los tuyos...
Los cincuenta años de edad no son, pues, necesarios para la locura, si bien al amante de Dulcinea no le trabucaron el juicio amores, sino armas andantes, caballerías en las cuales entraban por mucho, es cierto, del corazón las turbulencias.
Entre andantes y allegros iban derramando sus compases hasta terminar, después de breves silencios, en brillantes sonoros, imponentes y grandiosos.
Terrible es esa aventura: para acometerla, el caballero ha de ser de los más famosos andantes, de esos que, armados de todas armas, van sobre el endriago y le cortan la cabeza, dejando allí los vestidos y la mitad de su sangre.
Concluida la batalla, las princesas y señoras de alta guisa que están en sus tablados de colgaduras de terciopelo, baten palmas exclamando: «¡Honra y prez a la flor y nata de los andantes caballeros!