amonedación

amonedación

s. f. Acuñación de monedas.
Traducciones

amonedación

SFcoining, minting
Ejemplos ?
Aunque existen autores que afirman que antes de 1572 existía una casa de amonedación, como dice Alcedo que fue fundada en 1562, si fuese así, Arzáns tiene razón en aseverar que en 1563 el tesorero de la casa de moneda integraba el Cabildo.
Desde luego, tan delicada labor requería que cada casa de amonedación disponga de sitios para batir los cospeles de plata y convertirlos en moneda; eran hornazas donde se encontraban los acuñadores, capataces, guardias y negros esclavos e indígenas que hacían los trabajos más pesados.
El decreto de 1827 señalaba lo siguiente: Art 1° Se establecerá en La Serena, capital de la provincia de Coquimbo, una sala de amonedación con el mismo tipo, ley y peso que la que se acuña en Santiago.
A pesar de que en la zona desde 1825 hasta 1832 se extrajo más del 85% de la plata total producida en el país, la Casa de Moneda de Coquimbo no prosperó como se esperaba debido a razones políticas Un decreto de 1830 da cuenta de como los empleados abandonaron su trabajo en la sala de amonedación de La Serena en apoyo a Ramón Freire.
Los fondos de rescate comenzaron a aumentar los productos de la amonedación, y la maquinaria de que recientemente se la ha provisto, hará más activas y provechosas sus labores.
A partir de esta fase la amonedación se hace más heterogénea como consecuencia de acuñar más rápidamente para satisfacer las soldadas, lo que explica la incorporación de nuevas ciudades al conjunta de emisoras.
La Ley N° 1130 –de unificación de la amonedación nacional- determinó la convertibilidad de la moneda nacional a oro, y la emisión de una moneda que se denominó “Argentino” oro.
Ernesto Restrepo Tirado, Notas Genealógicas (Boletín de Historia y Antigüedades Tomo XXXI Pág. 322). J. M. RESTREPO, Memoria sobre la amonedación.
Las monedas, incluidas las de veinte y cien coronas acuñadas en oro, fueron producidas con los mismos metales y diámetros que la amonedación austrohúngara, aunque no circulaban oficialmente.
Al respecto conviene recordar la relación que existe entre los lugares de amonedación y las campañas militares de los visigodos, habida cuenta de la elección de un lugar excéntrico como Pésicos, como ceca de trientes por Gundemaro y Sisebuto, monarca este último organizador de una guerra contra los runcones en el 616, según sabemos por la Historia Gothorum de san Isidoro: Muchos historiadores coinciden en la identificación de los runcones con los lungones como el arqueólogo J.
El objetivo para construir nueva casa de amonedación era principalmente cambiar la macuquina por la moneda circular o de cordoncillo.
El 17 de septiembre de 1837 el gobernador, don Manuel Escalante y Arvizu, escribe a don Rafael Elías que, según ha sabido, “al parecer, don Leonardo Santoyo y su hijo Mariano, se han dado por muy ofendidos.” Después de intentos fallidos del ciudadano Manuel Escalante y Mazón por volver a hacer trabajar la Casa de Moneda de Hermosillo (y de la negativa de los Santoyo, únicos al momento que sabían el manejo de una casa de amonedación) se ordena el cierre definitivo (aunque lo fue eventual) de la fábrica de monedas de Hermosillo, el 29 de noviembre de 1839.