ambición


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con ambición: arrogancia, asertividad

ambición

(Del lat. ambitio.)
s. f. Inclinación excesiva a conseguir fama, poder o riquezas, o cumplir una aspiración está dominado por su ambición de poder. afán, anhelo, ansia

ambición

 
f. Pasión por conseguir poder, honras, dignidades o fama.

ambición

(ambiˈθjon)
sustantivo femenino
1. deseo muy fuerte por algo, que mueve a actuar con tenacidad para conseguirlo ambición por ganar
2. cosa que alguien desea Mi mayor ambición es ir a la universidad.
Sinónimos

ambición

sustantivo femenino
codicia, deseo*.
La ambición es la pasión por conseguir riquezas, poder, dignidades, fama, etc., en tanto que la codicia se circunscribe generalmente a riquezas o bienes materiales.

ambición:

ansiaapetencia, codicia, anhelo, aspiración, pretensión, avidez, afán, deseo,
Traducciones

ambición

ambition

ambición

Ehrgeiz, Ambition, Ehrsucht

ambición

ambition

ambición

ambição

ambición

ambizione

ambición

طُموح

ambición

přání

ambición

ambition

ambición

kunnianhimo

ambición

ambicija

ambición

野心

ambición

야심

ambición

ambitie

ambición

ærgjerrighet

ambición

ambicja

ambición

цель

ambición

ambition

ambición

ความทะเยอทะยาน

ambición

hırs

ambición

tham vọng

ambición

雄心, 野心

ambición

野心

ambición

SFambition
Ejemplos ?
No la arguyas de flaca y temerosa. La codicia en las manos de la suerte se arroja al mar, la ira a las espadas, y la ambición se ríe de la muerte.
Empero no puede negarse que siempre por su dictamen aborreció en César la ambición y la causa de sus armas, pues olvidando la propia injuria en la muerte de su padre, en que fue culpado Pompeyo, se puso de su parte, y peleando con él y a su orden por la libertad de Roma, se perdió en Farsalia.
Solamente los hechiceros de la ambición pudieron confeccionar corona que quitase corona, honra que atosigase la honra, vida que envenenase la vida, -61- adoración que produjese el desprecio, aplauso que granjease odio.
Pero existía un océano de por medio, la ambición y la corrupción de sus designados para llevar a cabo sus mandatos; desde Hernán Cortés (quien llegó a México, prófugo de la ley de Cuba), hasta el último Virrey La frase célebre de las leyes que llegaban de la península era “se acata, pero no se cumple”.
Advierte, ¡oh, Cicerón!, tu yerro: que dejas de ser traidor a tu patria en Antonio por serlo en Octavio; y que se conocerá que tu ambición y desorden excede a la de entrambos, pues quieres se conozca puedes quitar el Imperio y darle, porque reconociéndole de ti el emperador, te sea, si no agradecido, sujeto; si no vasallo, hechura; y puede ser padezcas las quejas del depuesto, y que no cobres el reconocimiento del colocado.
debe conocer que, por mi parte, no habría ninguno, determinado como estoy a dejar el mando en este próximo congreso, mas ¿quién podrá mitigar la ambición de nuestros jefes y el temor de la desigualdad en el bajo pueblo?
Los franceses son los culpables de esta superchería popular; pero si un término tiene alguna importancia, si las palabras derivan algún valor de su aplicabilidad, «análisis» expresa «álgebra», poco más o menos, como en latín ambitus implica «ambición», religio, «religión», homines honesti, «un conjunto de hombres honorables».
Consideramos este testimonio totalmente revelador, de lo que sucedió en la invasión de México, desmitificando en la propia pluma de Hernán Cortés “la proeza de la conquista”, quedando en claro que fue la torpeza y ambición obtusa de los conquistadores lo que propició las guerras y matanzas de indios contra indios y no “la epopeya de un puñado de valerosos ¿soldados?
Ante la ambición del poder y la riqueza, primero entre los mismos conquistadores y posteriormente, entre la burocracia y la baja nobleza que llegó a la Nueva España.
Tengo para mí, Alcibíades, que si yo te hubiese visto contento con todas tus perfecciones y con ánimo de vivir sin otra ambición, ha largo tiempo que hubiera renunciado a mi pasión, o, por lo menos, me lisonjeo de ello.
En ella halla espadas la ira, máscaras el enojo, caras la traición, novedades el embeleco, disfraces la asechanza, joyas el soborno, galas y rebozos la ambición, la maldad puestos, y la infamia caudal.
con traición... Y solo, abandonado por los acomodaticios que traicionaban todo por la deleznable ambición egoísta, me cansé. Y vi como el amigo se escondió tras la conveniencia; el héroe se volvió energúmeno; el santo cayó en la hipocresía; el sabio se llenó de oro; los soñadores afilaron los dientes; el compañerismo se despilfarró en ebriedades; el ideal se volvió exhibicionismo.