Ejemplos ?
Una sencilla labradora, humilde, hija de oscura castellana aldea; una mujer trabajadora, honrada, cristiana, amable, cariñosa y seria, trocó mi casa en adorable idilio que no pudo soñar ningún poeta ¡Oh, cómo se suaviza el penoso trajín de las faenas cuando hay amor en casa y con él mucho pan se amasa en ella para los pobres que a su sombra viven, para los pobres que por ella bregan!
32 Y Jehová hará tornar su sangre sobre su cabeza: que él ha muerto dos varones más justos y mejores que él, á los cuales mató á cuchillo sin que mi padre David supiese nada: á Abner hijo de Ner, general del ejército de Israel, y á Amasa hijo de Jether, general de ejército de Judá.
Los hijos de Sarvia fueron tres: Abisai, Joab, y Asael. 17 Abigail engendró á Amasa, cuyo padre fué Jether Ismaelita. 18 Caleb hijo de Hesrón engendró á Jerioth de su mujer Azuba.
De las decepciones que exageró sin soportarlas nuestro cerebro anémico, de las humillaciones merecidas que nuestra cobardía y nuestra debilidad hizo fáciles y no dejó castigadas, se amasa nuestro odio.
7 Entonces salieron en pos de él los hombres de Joab, y los Ceretheos y Peletheos, y todos los valientes: salieron de Jerusalem para ir tras Seba hijo de Bichri. 8 Y estando ellos cerca de la grande peña que está en Gabaón, salióles Amasa al encuentro.
Ahora bien, la vestidura que Joab tenía sobrepuesta estábale ceñida, y sobre ella el cinto de una daga pegada á sus lomos en su vaina, de la que así como él avanzó, cayóse aquélla. 9 Entonces Joab dijo á Amasa: ¿Tienes paz, hermano mío?
Y tomó Joab con la diestra la barba de Amasa, para besarlo. 10 Y como Amasa no se cuidó de la daga que Joab en la mano tenía, hirióle éste con ella en la quinta costilla, y derramó sus entrañas por tierra, y cayó muerto sin darle segundo golpe.
12 Y Amasa se había revolcado en la sangre en mitad del camino: y viendo aquel hombre que todo el pueblo se paraba, apartó á Amasa del camino al campo, y echó sobre él una vestidura, porque veía que todos los que venían se paraban junto á él.
Yo sé de mí lo incierto, lo vago, lo inseguro, o imaginario y fútil, lo sin razón ni pie: todo eso en que se amasa la fama; un pozo oscuro do en ver se empeñan todos lo que ninguno ve.
El mismo hombre que mató a la hermana de la Duelos, cuyo gusto consiste en manosear las carnes durante largo tiempo, amasa los senos y las nalgas con una fuerza tan enorme que la hace morir con este suplicio.
12 Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois: ¿por qué pues seréis vosotros los postreros en volver al rey? 13 Asimismo diréis á Amasa: ¿No eres tú también hueso mío y carne mía?
La propiedad parcelaria, en esta esclavitud bajo el capital a que conduce inevitablemente su desarrollo, ha convertido a l amasa de la nación francesa en trogloditas.