amarillento


También se encuentra en: Sinónimos.

amarillento, a

adj. Que tira a amarillo o es de color o tonos amarillos las amarillentas espigas de trigo. amarillejo

amarillento -ta

 
adj. Que tira a amarillo.

amarillento, -ta

(amaɾi'ʎento, -ta)
abreviación
que tiene un tono de amarillo luz amarillenta
Sinónimos

amarillento

, amarillenta
adjetivo
Traducciones

amarillento

yellowish

amarillento

gelblich

amarillento

jaunâtre

amarillento

geelachtig

amarillento

مصفر

amarillento

gullig

amarillento

צהבהב

amarillento

노란

amarillento

ADJ (= que tira a amarillo) → yellowish; [tez] → pale, sallow

amarillento-a

a. yellowish.

amarillento -ta

adj yellowish
Ejemplos ?
Hay atavíos que se despegan de las personas, y yo no concebía a nuestro don Pedro sino con aquel célebre gabán marrón amarillento y aquel cuellecito de minino pelado que no bastó para preservarle de las corrientes de aire, puesto que de pulmonía, y por señas infecciosa, vino a morir el mísero...
Al unísono de los estampidos, oíanse gritos de muerte, alaridos de hombre y de mujer unidos por la misma cólera, sordas ronqueras de caballos espantados, furioso ladrar de perros; y cuando la radiación eléctrica esparcía su intensa claridad sobre el cuadro, tiñiéndolo de un vivo color amarillento, mostraba el ojo del atacante, en medio de nutrido boscaje, dos picachos negros de los que brotaba el plomo, y deformes bultos que se agitaban sin cesar como en una lucha cuerpo a cuerpo.
Transeúntes negros, sombríos bajo paraguas deformes, se entrecruzaban. El Sena amarillento arrastraba sus barcos mercantes que semejaban abejorros desmesurados.
El mar sacudía sus hirvientes olas con furor creciente; el viento azotaba como con invisibles látigos el dorso de las olas que se encrespaban al poderoso castigo; en el cielo amontonábanse las nubes cerrando el paso a los rayos del sol, que ponía en ellas fantásticos cárdenos matices de un fulgor amarillento.
Ambos maltraídos, con gesto de atroz cansancio, las barbas crecidas y la tez de ese color amarillento que viene de las noches a la intemperie y las mañanas sin aseo.
Me incliné sobre él para examinarlo, y entonces, allí en su brazo amarillento, vi una ligera mancha escarlata que extendía sus arabescos.
Un momento mis ojos encontraron los ojos de la niña, que asustados y compasivos, se alzaban de mi brazo amarillento donde se veía el cárdeno agujero de la bala.
Unos estaban esparcidos en desorden, otros parecían como desintegrados en sus extremos, y otros habían adquirido el extraño matiz amarillento de hueso calcinado o quemado.
El cráneo se encontraba en un estado verdaderamente singular: manchado del mismo color amarillento y con una abertura de bordes carbonizados en su parte superior, como si un ácido poderoso hubiera corroído el espesor del hueso.
Y desde entonces, en las buhardillas de los brillantes infelices, donde flota el sueño azul, se piensa en el porvenir como en la aurora, y se oyen risas que quitan la tristeza, y se bailan extrañas farándulas alrededor de un blanco Apolo, de un lindo paisaje, de un violín viejo, de un amarillento manuscrito.
Ellos no podían fijarse en tales cosas; para ellos no había más que un espectáculo interesante: el de la inmensa población que se descubría a lo lejos, recortando en el horizonte gris las torres de sus iglesias, las manzanas de su caserío y el resplandor amarillento de sus faroles; allí estaba el término del viaje, la comida y el lecho; poco importaba que la comida fuera mala y el lecho duro; poder comer y poder dormir era un refinamiento de lujo para aquellos dos seres.
El aterciopelado verde de la campiña se había cambiado en otro más pálido y amarillento; segada y recogida la yerba de los prados y despuntados los maíces, las mieses habían perdido toda su lozana frondosidad; y su aspecto, aunque bastante más risueño que la primavera de Castilla, infundía cierta tristeza en el ánimo que le había contemplado dos meses antes.