Ejemplos ?
Tú no te vayas o afender; aluego que tos creemos que si mucho te quiée a ti la zagala, quiée más, pero que muchísimo más, a aquella de quien mamó los calostros.
Y esto lo dijo Joseíto mirando casi en amenazadora actitud a la Carabina. -Camará, y aluego dicen que es usté un vivo, ¡qué más claridá!
-¡Qué he de dejarla yo! ¡no fartaba más! ¡Pa que aluego se entere que ha estao usté aquí y me lleve al juzgao por mala sangre! ¡Quiée usté callar!...
-Vaya usté con Dios, y pierda usté cudiao y dígale usté a mi comadre que aluego sin farta iré yo a darle una cosa que me ha dejao pa ella mi compadre.
Y na, que asín que se jartó de decirme cosas, salió de estampía prometiéndome que aluego había de venir y había de entrar manque tuviera que tirar más tiros que espinas tiene un rosal y que hojitas la retama».
Si te creerás tú que no hay más que coger un vapor... ¿Y aluego to esto por mo de quién? Por mo de una lagartija, y si altiego esa lagartija y los lagartones de sus padres te quisieran por ti, pero si yo me sé de clavo pasao, que sí te reciben con palmas y juncias es porque saben que cuatro ochavos que tengo yo son pa ti y na más que pa ti, y siendo pa ti...
Pos han sío pocas las veces que yo te he dicho: «Mía, Antoñuelo, que eso que tú estás jaciendo con esa rosa de Jericó es como tirarla al pozo». Y aluego, ¿por quién?
lo que pasa, le das un gorpe ar cantarillo y na; le das otro y otro y otro, y na tamién; pero a la larga se esconcha y aluego se casca y aluego arremata por romperse, que es propiamente lo que a ti te ha pasao con er querer de esa gachí, que tantísimo lo has gorpeao con er martillo de los celos, que de lo que fue a lo que es hay un tirón como de aquí a la Argentina.
-Yo sí quería... Pero ellos san dío. Lo estaban diciendo, que se largaban al tren aluego e soltame en la caye. Yo lo oí. La costurera, estupefacta, alzó los brazos al cielo.
y aluego dígale usté algo a mi hija... ¡quiée usté callar!; y el otro día, que yo le sorté a él una indirerta por lo de los velillos, ¿sabe usté lo que me costestó?
-Pos veremos a ver lo que me dice cuando venga aluego; pero mientras anda tú y alegra una miaja al público y dile a la Topacio que se cante el último del Mochuelo.
-No es mar pico er que se dan; como que su compadre de usté tiée er corazón de una jiena y si ella cuando llega vesita a casa no alegra el perfil, aluego cuando se van los extraños, es un dolor como él le pone el cuerpo.