altitonante

altitonante

adj. literario Que truena en lo alto Zeus altitonante.

altitonante

 
adj. poét.Que truena de lo alto.
Ejemplos ?
Cuando asorda la tempestad la atmósfera inflamada, cuando tiembla la tierra consternada y el rayo miras a tu frente arder; cuando contemplas, cual fantasma horrendo levantarse la nube altitonante, cual infernal dragón amenazante, cual la sombra terrible de Luzbel.
Entonces reconoció el eximio Ayante la intervención de los dioses, estremecióse porque Zeus altitonante les frustraba todos los medios de combate y quería dar la victoria a los teucros, y se puso fuera del alcance de los tiros.
Como cuando en las abovedadas colmenas las abejas alimentan a los zánganos, siempre ocupados en miserables tareas –aquéllas durante todo el día hasta la puesta del sol diariamente se afanan y hacen blancos panales de miel, mientras ellos aguardando dentro, en los recubiertos panales, recogen en su vientre el esfuerzo ajeno-, así también desgracia para los hombres mortales hizo Zeus altitonante a las mujeres, siempre ocupadas en perniciosas tareas.
Respondió Néstor, caballero gerenio: — Patente es lo que dices, y ni el mismo Zeus altitonante puede modificar lo que ya ha sucedido.
Aquileo rompió en llanto, alejóse de los compañeros, y sentándose a orillas del espumoso mar con los ojos clavados en el ponto inmenso y las manos extendidas, dirigió a su madre muchos ruegos: — ¡Madre! Ya que me pariste de corta vida, el olímpico Zeus altitonante debía honrarme y no lo hace en modo alguno.
Entonces hirió de nuevo el alma de Zeus altitonante y le irritó su corazón cuando vio entre los hombres el brillo que se ve de lejos del fuego.
Por ejemplo, cuando en el Cantar de mio Cid se designa a Ruy Díaz «el que en buena hora ciñó espada», o cuando en la Ilíada se habla de «el ingenioso Ulises».: Campeador: Noble barba tan crecido: El buen nacido: El que en buena hora ciñó espada: El que en buena hora nació.:Ulises, fecundo en ardides:Héctor, domador de caballos:Júpiter altitonante:Atenea, la de los ojos brillantes:Hera, la diosa de los níveos brazos:Zeus, el que junta las nubes:Aquiles, el de los pies ligeros, el más valiente de los aqueos En la literatura del Antiguo Egipto, se llama epítetos a los apelativos que alternan con el nombre del personaje, resaltado sus características.