Ejemplos ?
Muchas flechas de guerra tenían puntas que estaban unidas solamente por una pequeña gota de cera, de modo que si se desprendiera convencionalmente solamente saliera la vara, alojando la punta en la víctima, que le causaría casi seguro una herida infectada.
En ella se alberga la colonia de pingüinos de Magallanes más grande del Chile continental, y una de las mayores reservas en el mundo, alojando a más de 60 000 parejas de pingüinos de Magallanes (más de 150 000 ejemplares adultos y crías).
En adyacencias del monasterio se encuentra un Santo Sepulcro, con su imponente cruz, alojando una imagen de Cristo resucitado, y detrás, la imagen de la Virgen Niña.
—Sí, así se llama la casa del señor St. Clair. Me estoy alojando allí mientras llevo a cabo la investigación. —¿Y dónde está? —En Kent, cerca de Lee.
Yo me siento profundamente orgulloso del pueblo que gobierno, me siento profundamente orgulloso de su sentido de fraternidad, de su espíritu de servicio, de la voluntad con la que está concurriendo la gente, alojando en sus casas a los vecinos, a sus familiares, a proporcionar alimentos, a ir a los lugares de los derrumbes para ver en qué pueden ayudar.
Aunque la finca había sido comprada a la nación durante el Terror por el padre de la señorita Gamard, como ésta venía alojando en ella a presbíteros desde hacía veinte años, a nadie se le ocurría encontrar mal durante la Restauración que una devota conservase un bien nacional: tal vez las gentes religiosas le atribuían la intención de legársela al capítulo, y las gentes de mundo no veían que con ello fuese a cambiar su destino.
Doblando su pie derecho hacia atrás, lo disparó desesperadamente hacia fuera con la fuerza de un demonio poseso, alojando su pie ensandaliado directamente entre los testículos del chamán.
Desde entonces es uno de los barrios más elegantes y caros de Buenos Aires, alojando mansiones familiares, embajadas y hoteles de lujo.
También se puede ver la imponente cruz, alojando en su base la imagen de Cristo resucitado, y detrás de esta, la imagen de la virgen niña.
Un brazo de Hauraki, el puerto de Waitemata, forma el principal puerto y el de la ciudad de Auckland, y alojando también al puerto neozelandés más grande.
Valterra Blanes de Berenguer en el siglo XVI, el lugar estaba amurallado y contenía 45 casas de cristianos viejos, alojando a una de las cinco compañías de caballeros que guardaban la costa.
El edificio se concibe como dos grandes paralelepípedos maclados: el uno, en la cabecera, asciende a modo de torre hueca sustentado por tres contrafuertes en cada lado y cuya fachada principal es presidida por un enorme vitral con la cruz; el otro se desarrolla en horizontal, alojando el espacio de la única nave de la iglesia, a cuyos lados se adosan, como falsas naves laterales de menor altura, una capilla y las dependencias parroquiales.