alna

alna

s. f. METROLOGÍA Ana, medida de longitud.
Ejemplos ?
Aunque la Noruega Oriental tiene un importante número de caudalosos ríos, ninguno de ellos cruza Oslo para desembocar en el océano. Sin embargo, sí hay dos pequeños ríos que atraviesan la ciudad: el Akerselva y el Alna (el más grande de Oslo).
Se localiza al oriente de la zona industrial de Grorud y el límite de Oslo por ese lado. Alna: es un importante distrito industrial.
Tradicionalmente, el Akerselva ha separado a la ciudad en este y oeste, y desemboca en el fiordo en la zona de Bjørvika. El río Alna discurre por Groruddalen, el barrio más grande de Oslo y el área industrial de la ciudad.
Estos usos tenían un aire de grandeza y de majestad que debía infundirse en el alna del oficial y del soldado para hacerlos más capaces de grandes acciones.
El primer elemento es el genitivo de býr, que significa "ciudad" (en noruego moderno, by); el segundo elemento es vík, que significa "cala, bahía." Oslo fue fundada en el siglo XI cerca del lugar donde el Río Alna desemboca en el Fiordo de Oslo, debido a su localización estratégica comercial y militar.
1958 Allenara: Alna (Cattleya × Diacrium × Epidendrum × Laelia) Clarkeara...
Desarrolla música electrónica para cine, televisión y videojuegos. Su firma como músico es Dave Alna. Trabajó durante un largo periodo como editor para TVE en programas como Miradas 2, Documentos TV, En Portada, La 2 Noticias, e Informe Semanal.
Productores como Pablo Cebrián de EMI, Antonio Escobar, Dave Alna de Catproof / (donde además dirige el departamento de Audio y también la Dirección de Doblaje) y diversos músicos como David Yera, Miguel Tena, el pianista Paco Liberia o Víctor Guadiana, de la banda El sombrero del abuelo John Morin ha formado parte de muchas bandas, siendo las más destacadas: Elephant Droids (2011-Actualidad), junto con David Serrano Bouthelier Dave Alna de su anterior formación "Psicorama", forman un dueto de música Electrónica-Fusión que maneja todo tipo de estilos musicales.
Mientras hablaba, la mujer cogió unas tenazas y atizó el fuego; y cuando vio que había bastantes carbones encendidos, dijo sin reflexionar: -He aquí un buen fuego, me gustaría tener un alna de morcilla para cenar, podríamos asarla fácilmente.
Tan pronto como terminó de pronunciar esas palabras, cayó por la chimenea un alna de morcilla. -¡Maldita sea la tragona con su morcilla!