allí


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con allí: ahí

allí

(Del lat. illic.)
1. adv. En aquel lugar está allí mismo; vive allí donde nació.
2. A aquel lugar irás hacia allí.
3. Expresa sentido distributivo e indica, generalmente, lugar indeterminado allí recibía críticas, aquí elogios.
4. En aquel momento, entonces hasta allí no había pasado nada.

allí

 
adv. l. En aquel lugar preciso.
Aquel lugar: trajéronle a. su asno.
En correlación con aquí, suele designar sitio o paraje indeterminado.
adv. t. Entonces, en tal ocasión: a. fue el trabajo.

allí

(aˈʎi)
adverbio
1. aquí en un lugar alejado Debes caminar hasta el final de la calle: allí está mi casa.
2. en un momento pasado del cual se está hablando Dijo la verdad y allí terminó el problema.
3. con referencia a lo anterior La teoría presenta dos posibilidades y es allí donde está la dificultad.
expresa varios lugares dispersos e indeterminados La habitación tiene aquí unos libros y allí unas plantas.
muchas actividades en distintos lugares, sin orden ni lógica He estado todo el día de aquí para allí.
Sinónimos

allí

adverbio
allá, ahí.
Ambas voces pueden usarse con valor espacial o con valor temporal.
Traducciones

allí

dahin, dort, da

allí

, y, là-bas

allí

der

allí

tam

allí

der

allí

siellä

allí

tamo

allí

そこに

allí

거기에

allí

daar

allí

tam

allí

ali

allí

där

allí

ที่นั่น

allí

orada

allí

ở đó

allí

Там

allí

那裡

allí

ADV
1. (indicando posición) → there
allí arribaup there
allí dentroin there
allí cercanear there
de allífrom there
de allí para acáback and forth
por allíover there, round there
hasta allías far as that, up to that point
allí donde va despierta admiraciónwherever he goes he makes a favourable impression
está tirado por allíhe's hanging around somewhere
2. (indicando tiempo) de allí a pocoshortly afterwards
3. (expresiones) de allí (= por lo tanto) → and so, and thus (frm o liter)
de allí que (= por eso) → that is why ..., hence ... (frm)
de allí a decir que es un timobut that's a long way from calling it a swindle
hasta allí no más (LAm) → that's the limit
Ejemplos ?
Era a los postres de una comida en la posada de la Micaela, en Cebre, donde se sirve excelente vino viejo y un cocido monumental de chorizo, jamón y oreja; los curas habían resuelto dormir allí, y no volver a sus casas hasta el día siguiente, escoltados, porque en la feria rondaba Pepona.
Orso clavó en ella sus ojos impúdicos; tendió la mano, apartó los rizos de oro..., y asombrado se echó atrás; en la niña desvalida, dispuesta allí para ultrajarla, veía el rostro de su hija Lucía, las mismas facciones, las mejillas, la frente, sonrojada de vergüenza.
Encontraba que estar allí, a sus piececillos, bajo el hálito pacífico del buey y de la mula; ser uno más en el sacro bestiario, era una suerte mejor que la de antes, una suerte feliz.
Dictó el gitano la filiación del bandido; cobró desde luego la suma ofrecida, y salió de la Capitanía General, dejando asombrados al Conde del Montijo y al sujeto, allí presente, que nos ha contado todos estos pormenores.
Apuntóle el bozo haciendo la guerra en América, entre salvajes, y de allí vino a tomar partido en nuestra discordia civil de los siete años.
Y a cada suspiro de muerte que se oía, a cada francés que venía a tierra, una sonrisa gloriosa iluminaba la faz de García de Paredes, el cual de allí a poco devolvió su espíritu al cielo, bendecido por un Ministro del Señor y llorado de sus hermanos en la Patria.
Devenga allí un sueldo de treinta mil reales; y no le doy más, porque todo lo que le sobra, después de comer y vestir, únicas necesidades que tiene (y ésas con sobriedad y modestia), lo pierde al tute el último de cada mes...
¡Desde el día siguiente -desde temprano-, que Anita Dolores se preparase! ¡Allí iría, a reclamar la chiquilla, a escandalizar si era preciso!
Le habían cogido en el corral y trasladado a las cocinas del marqués. Y allí, su futuro verdugo, el pinche, se dedicaba a hacerle absorber tragos de aguardiente, alternando con él en la tarea.
La prueba de que seguiría siendo chiquilla, eran las dos muñecas enormes, vestidas de sedas y encajes, que encontró en su tocador, muy graves, con caras de tontas, sentadas en el confidente de raso. Allí no se concebía, ni en hipótesis, ni por soñación, que pudiesen venir otras criaturas más que aquellas de fina porcelana.
¡No se reirá don Roberto! ¡Se lo prometo yo!... Él va a Paramelle... Allí no duerme... ¡Volverá! Alzó otra vez a Sendiño, y con infinita delicadeza le transportó a lo más oculto del pinar, depositándole sobre un lecho de ramalla seca.
Protegido por sus sombras salí a todo escape, y, a la luz de las estrellas, divisé mi borrico, que comía allí tranquilamente, atado a una encina.