Ejemplos ?
El buey se sacia pastoreando poquísimas mojadas; una selva basta para muchos elefantes: el hombre explota tierra y mas para alimentarse.
Se habría agotado pidiendo un pedazo de pan, y la hubiesen dejado morir de hambre; y, sin embargo, ¡no puede alimentarse del aire!
Yo no sé cómo consiguieron vender los muebles para alimentarse, ni sé quién se encargó de aquella operación; en todo caso, yo no intervine en ella.
Quedarán también en su poder los efectos y objetos que sirvan para vestirse y alimentarse, aunque tales efectos y objetos pertenezcan al equipo militar oficial.
Grandemente ayudaron a ello las solicitudes de la madre. -¡Ea! -dijo un día el doctor-. Ya estamos fuera de peligro. Ahora a alimentarse bien y a vivir. -Tiene usted. razón. ¡A vivir!
Sin duda que el alimentarse de ellos les impedía alcanzar su perfección, y constituía una interposición entre ellos y el fin último a que estaban destinados; esto era oponerse a la acción del Agente, y esta oposición era algo contrario a su personal objetivo de acercarse y de asimilarse a Él.
Uno debe mantener a un hombre amablemente y bien desde el principio. Y tener seguidores significa no alimentarse sólo uno mismo. Si se divide lo que tiene y alimenta incluso a la gente de menor categoría, será capaz de guardar hombres buenos.
Él condenó al género humano al trabajo de la tierra para alimentarse, para vestirse, para disfrutar comodidades en la vida: él le enseñó los medios de satisfacer estas necesidades: él puso al hombre en medio del campo; le mostró las producciones que necesitaba: le aseguró el éxito feliz de sus labores, y le dijo: “Acabad vos con los auxilios que os he prestado lo que falta a mis obras para vuestro servicio”.
En efecto, el decimosexto día de la carestía, víspera del día de Dolores, entró a nado por el paso de Burgos al matadero del Alto una tropa de cincuenta novillos gordos; cosa poca por cierto para una población acostumbrada a consumir diariamente de 250 a 300, y cuya tercera parte al menos gozaría del fuero eclesiástico de alimentarse con carne.
Juan de Montes de Oca no quiso descargar su conciencia dando una indemnización para que pudieran alimentarse la viuda y sus hijos.
Si así no fuera, si no viésemos que la invasión de bárbaros que asoló la Europa romana, trajo regeneración y nueva vida a un mundo, ya caduco y corrompido, yo deploraría la suerte de nuestro continente, que no pudo alimentarse con su propia sustancia, sino hasta los primeros albores de la décima sexta centuria.
Pasan por las islas Tohu y Bohu, donde el gigante Briguenarilles, que acostumbra alimentarse con molinos de viento, muere por haber engullido toda la batería de cocina; después, los navíos sufren una violenta tempestad y Panurgo, ante ella, da pruebas de un miedo extraordinario.