Ejemplos ?
Para la preparación del barro, los procesos de industrialización han modificado y aligerado el trabajo manual de prensado y desmenuzamiento de la arcilla.
Dichas péndolas sostienen dos vigas rigidizadoras y travesaños enrejados los que brindan apoyo a la losa de hormigón armado aligerado.
Otras mejoras aplicadas son la caja de cambios de relación cerrada de seis marchas, el embrague con volante de inercia aligerado (que posibilita subidas más rápidas de régimen), los ligeros asientos de fibra de carbono con cinturones de seis anclajes o la imponente jaula de seguridad incorporada de serie.
Tras el combate, el Seydlitz fue aligerado, eliminando todo el equipamiento posible, incluidas las torretas con sus cañones, y fue reflotado para ser llevado a puerto, donde se iniciaron sus reparaciones en un proceso de cinco meses de duración, que lo llevó de nuevo al servicio activo con la Flota de Alta Mar en noviembre de 1916.
Después de que el nuevo gobierno asumiera en 2001, las restricciones a la prensa se han aligerado de manera gradual y diversificado los medios de comunicación privados.
Aunque el avión conservó un gancho de cola aligerado, la diferencia externa más obvia fue la eliminación de los salientes en el borde de ataque de las alas y de los estabilizadores.
Ambos motores evolucionarían más tarde al aparecer la serie 700, bajo las denominaciones B200 y B230, tanto en versiones de carburador como de inyección, con mejoras en el cigüeñal, ahora de doble contrapeso por muñequilla, y pistón más aligerado, por lo que se les denominó low - friction.
Se construyó entonces un tercer aparato. El fuselaje es aligerado mientras que los dos motores Salmson de 60 CV son colocados en ambos extremos del fuselaje.
¡Adiós! Despidiéronse y Augusto salió a la calle como aligerado de un gran peso y hasta gozoso. Nunca hubiera presupuesto lo que le pasaba por dentro del espíritu.
Cuando ya algo aligerado de ropa húbose tumbado Paco en la cama, entornó Amparo cuidadosamente el balcón y sentose a coser aprovechando la escasa luz que por él penetraba.
Después de haber sufrido a la intemperie ratos que hubieran sido muy pesados a no haberlos aligerado la compañía del conde, y de habernos ocupado seriamente unos cuantos días en matar aquellos animales, que ni nos hacían daño ni nos estorbaban, ni podían oponernos resistencia (si bien a mí me podía tocar muy poca parte de culpabilidad y de remordimiento), me despedí de mi amigo, proponiéndome no volver a probar mis fuerzas en un ejercicio para el cual sin duda no debo de haber nacido, y que reclamará, como todas las habilidades del mundo, su poco de vocación, que yo no tengo, y su mucho de perseverancia, de que yo no me siento capaz.
Había clavado con la imaginación la imagen de María en el azul radioso de la parte sur del horizonte hacia donde marchaba, y nombrándola un millón de veces en alta voz, la alababa, la adoraba con las expresiones más ardientes y los conceptos más poéticos. Todo su ser era como un mar de alegría sobre el cual sobrenadaba su corazón aligerado de su pasada pesadumbre.