Ejemplos ?
El diagnóstico diferencial entre SAP leve, moderado y severo respecto al alienador se basa fundamentalmente en si se opone judicialmente a las solicitudes del progenitor alienado.
Paradójicamente cualquier intento del progenitor diagnosticado de actuar legalmente o de probar la inexistencia de su SAP confirma su condición de alienador.
Las supuestas investigaciones de Gardner nunca fueron publicadas ni validadas por pares. Se le cuestiona la adjudicación del papel de progenitor alienador siempre a las madres y no al padre.
Es característico que los hijos estén involucrados en el proceso de deterioro, hecho que logra provocar el progenitor «alienador» mediante un mensaje y un programa constituyendo lo que normalmente se denomina «lavado de cerebro».
En los niños puede detectarse cuando éstos no pueden dar razones o dan explicaciones absurdas e incoherentes para justificar el rechazo; y también si utilizan frases o palabras impropias de su edad, como diálogos similares o idénticos al del progenitor «alienador», llegando incluso a inventar y mencionar situaciones de abuso o maltrato que jamás han sucedido.
4.6 Misoginia. Se le cuestiona la adjudicación del papel de progenitor alienador siempre a las madres. Su antecedente es el “síndrome de la madre maliciosa”.
Otras similitudes se aprecian en los asuntos referentes a la religión, donde por lo general, las creencias de los sectores filosóficos más conservadores de ambos continentes, siempre tiende a promover la creencia teísta y el respeto a las autoridades religiosas, tal como sucede en el Legalismo, Confucianismo, Monarquismo y Capitalismo, mientras que sus opositores plantean ideologías revolucionarias donde desacreditan al poder sacerdotal por considerarlo alienador y defensor de las castas dominantes, y descreen de la existencia o intervención de las divinidades, volcándose a pensamientos ateístas, tal como sucede en el Taoísmo, Buddhismo, Marxismo y Anarquismo.
Se trata de cuentos kafkianos en los que trata sobre todo el tema del poder paralizante y alienador y el conflicto entre el uno y los otros, y donde se verifica que el lenguaje del poder es indescifrable y no parece regirse por la razón ante el individuo que lo padece.
La supremacía de la verdad del argumento dominante es incuestionable, modalidad extrema de idealización de la sapiencia del alienador.
Marx describe a la religión como un ente alienador, el cual le pone como meta alcanzar a Dios, situación imposible para un humano pues Dios es la esencia humana deificada, es decir: la humanidad le ha dado sus mejores características a Dios.